Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

0 0

Los dormidos del sexenio

GUASAVE

Aun en la actualidad, todavía entusiasmados, eufóricos, cabría mas decir, por ganar la gubernatura en el 2010 y apenas el año pasado algunas alcaldías en varios municipios, entre ellos Guasave, los panistas de Sinaloa están midiendo mal y tal vez hasta desdeñando la capacidad de razonamiento han alcanzado los electores.

Acción Nacional, vale decir, como partido está engolosinado con la respuesta que la mayoría de los ciudadanos le dieron en las urnas hace cuatro años y en julio del 2013, al votar por sus candidatos para convertirlos en gobernantes.

En medio del triunfalismo el PAN pierde de vista algo de fondo: que el éxito no fue accidental, sino que se labró a base de trabajo, sensibilidad y eficacia de Mario López Valdez y Armando Leyson, sumando además su carisma y quienes, sin ser militantes químicamente puros, fueron sus abanderados y prohijaron los dos triunfos históricos.

Están suponiendo, errónea y hasta ingenuamente que al sólo conjuro de las siglas del PAN en las próxima elecciones intermedias para diputados y de la propia sucesión del gobernador en el 2016, será suficiente no solamente para conservar los espacios que tienen sino también para aumentarlos.

Se les ha olvidado a los líderes panistas, por efectos de la misma borrachera que les produjeron las victorias obtenidas en los últimos cuatro años, que hace mucho debieron, con miras a lo que cada día está más cerca o sea las elecciones, perseverar con talento en los trabajos proselitistas que tan buenos resultados les dieron en aquellas fechas.

Las dirigencias partidistas y estrategas del panismo tampoco están viendo mas allá de sus narices y encerrados en su mundo "color de rosa" asumen que lo que ha hecho bien o mal su gobernador se traducirán automaticamente en votos llegado el momento, para ganar diputaciones federales y repetir en el mando político de Sinaloa.

Ni a los líderes naturales del PAN ni a su presidente estatal Édgar Burgos Marentes y menos a Javier Eduardo Lugo en Guasave se les ha ocurrido que para triunfar en los próximos proyectos electorales, requerirán del sustento de candidatos con imagen popular de dinamismo e involucramiento en los diversos problemas que enfrenta la sociedad.

Han preferido contra la naturaleza de sus tareas políticas mantenerse al margen de todo lo que acontece en su entorno social y con lo que de una u otra manera algo tienen que ver como entidades públicas que son los partidos que encabezan, asumiendo que con simples desplantes mediáticos ya sacan la tarea.

El acumulamiento de todos esos factores que hace aparecer al PAN como un instituto pasivo y hasta negligente y como marioneta de los intereses de grupos ajenos a sus principios, es junto con el PRD, a los que no se les ve preocupación por la gestoría social, lo que necesariamente podría tener un costo y cuya factura los electores la cobrarán en las urnas.

Javier Eduardo Lugo el presidente de "lujo" del PAN en Guasave ni siquiera ha sabido aprovechar su posición gerencial, desde donde si lo hubiera pensado tantito pudo haberla utilizado para crearse un ambiente propicio y procurar no sólo conservar sino aumentar el posicionamiento que le dio Leyson.

Si el panismo en Sinaloa y en Guasave no quiere seguir deslizandose en el tobogán de la indolencia tendrá que salir de su encierro, de su arropamiento y dejar de creer que el electorado va a seguirlo de nuevo por meras convicciones ideológicas. De entrada empezar a trabajar en serio y salir a la calle a hacer "talacha".