Ahora puedes personalizar la edición que más se ajusta a tus preferencias.

Nuevo
Opinión

Los hijos de Maquío entregan a Sinaloa el legado de su padre

Por: Luis Enrique Ramírez

Tatiana Clouthier | Foto: Reforma

Tatiana Clouthier | Foto: Reforma

Quizá en previsión del atractivo desbordante que, cual piedra imán, ejerce Tatiana Clouthier en las masas, sobre todo de jóvenes, la esperada inauguración de La Casa del Maquío se llevó a cabo ayer de modo discreto, casi íntimo, con la diputada federal como figura principal.

Con ella estuvo Pedro Kumamoto, opacado por la descollante figura de quien es familiarmente llamada por sus seguidores como la tía Tatis. Abrió el evento la mayor de los diez hijos de Manuel Clouthier del Rincón, Leticia María, quien con la voz rota por la emoción agradeció no solo la generosidad de su padre (quien en una carta pidió que se creara una escuela de líderes como su legado), sino también de su madre, doña Leticia Carrillo de Clouthier, quien en su testamento donó la casa familiar en la colonia Chapultepec para hacer realidad el sueño de su esposo.

Anunciada desde 2014, hoy, La Casa del Maquío es una realidad. Funciona como una asociación civil y en su apertura conjuntó esfuerzos con Maradentro, otra AC dedicada a la formación de la juventud. El encuentro Clouthier-Kumamoto fue la primera actividad del Encuentro Nacional Universitario de Debate.

AL ESTILO MAZATLÁN. Otra inauguración importante tuvo lugar ayer, pero en Mazatlán, y en su caso resultó espectacular: Una Mano Amiga, la casa de gestión de Fernando Pucheta, fue reactivada con nuevas instalaciones y en el corte de listón lo acompañó Ernesto Coppel Kelly, uno de los empresarios hoteleros más importantes del país.

Otras importantes figuras del mundo empresarial, del político, de la alta sociedad y de la farándula estuvieron presentes, pero Pucheta agradeció especialmente a una: la señora Letty Coppel. Cada uno por su lado, Ernesto y Letty son los pilares de la labor filantrópica que lleva a cabo Pucheta en Mazatlán desde hace décadas.

Desde luego que el evento se transmitió por Facebook Live; recordemos que Fernando Pucheta es «el influencer marismeño» y tiene 324 mil seguidores; ningún político lo iguala en popularidad en redes sociales.

RUEGA POR ELLOS. Amplia respuesta obtuvo ayer la cadena de oración que inició Omar Ayala en Facebook por los morenistas que querían ser tomados en cuenta en las administraciones, y la única respuesta que han tenido es el clásico «nosotros le llamamos».

Solitos se colocaron como plato del escarnio público, sobre todo al hacer pública su «indignación» porque no les dieron «hueso».

El colmo son los que iniciaron una huelga de hambre en el Ayuntamiento de Culiacán para «exigir al Congreso del Estado la destitución del alcalde Jesús Estrada Ferreiro por considerar que este traicionó al partido al incluir a 25 priistas y solo 2 morenistas en su gabinete». Textual.

Si esto no es un episodio de locura colectiva, que alguien nos explique lo que está pasando.

QUIRINO EN CORTO. En su sección dominical «Tragaluz» del periódico Milenio, Fernando del Collado ha reinventado el género de la entrevista. El formato de respuestas cortas obliga al entrevistado a echar mano de su agilidad mental para enfrentar los ácidos cuestionamientos del periodista.

Los más relevantes personajes de la política nacional han desfilado por el «Tragaluz». En su más reciente entrega, el turno fue del gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz. Su desempeño fue notable. Va un botón de muestra:

—¿Qué le ha prometido a AMLO?

—Trabajar en equipo.

—¿Y AMLO a usted?

—Apertura y también estar en muy buena comunicación.

—Con un Congreso opositor, ¿hasta dónde va a ceder?

—Para mí, todos los problemas son oportunidad, y dialogando puedes avanzar.

—¿Se combatirá la corrupción o se perfeccionan las técnicas para corromper?

—Se tiene que combatir la impunidad, eso es lo que lastima, lacera, molesta.

—¿A poco el cohecho y el peculado son delitos graves en la entidad?

—Gracias a una iniciativa que propuse.

—¿Eso lo saben en todas las plazas?

—¡En todos lados!

En esta nota: