Opinión

Los niños de Zamora…

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Por: Jorge Camil

En 2000, siendo presidente Vicente Fox, Enrique Krauze visitó Michoacán. Se presentó en el albergue La Gran Familia, y pidió ver a "Mamá Rosa", "La Jefa". Después escribiría un elogioso artículo que ha vuelto a circular en línea tras su publicación el 24 de diciembre de 2000. Hoy, el apoyo incondicional de Krauze, quizá sugerido por los Fox (la ex pareja presidencial), resultó crucial. En su cuenta de Twitter Krauze le recordó al gobierno que Rosa del Carmen Verduzco era "un caso único en la historia mexicana". Y preocupado por su detención exigió "respeto a su vida y apego a la ley".

Nadie ha explicado aún las "adopciones por contrato", que más bien parecían "compras" de niños. Muchos recibían el apellido Verduzco, que es el de "Mamá Rosa". Llegado el momento se llamaba al notario de confianza, que está siendo investigado después de 30 años. Ante él los padres otorgaban un "contrato" que el notario mismo describe hoy como una "simple fe de hechos". Eso bastaba para impresionar a los padres y obtener la custodia de los niños con un viso de legalidad.

"Mamá Rosa" gobernaba La Gran Familia con puño de hierro y malas palabras. Recibía donaciones públicas y privadas, y ordenaba sin inmutarse castigos severos de encierro en la mazmorra conocida como "El Pinocho". Un equipo de celadores, que han sido consignados, la ayudaba a administrar la "república de los niños Verduzco". Sus relaciones con el poder le habían permitido actuar casi siempre por encima de las autoridades.

La advertencia de Krauze surtió efectos inmediatos. Atrajo a otros intelectuales y suspendió las acciones legales en proceso. Entonces el peso del Estado cambió de rumbo. Se revirtió la intención de perseguir a la octogenaria por prostitución, trata de personas, detención ilegal de la libertad y mendicidad forzada. Que mucho de eso ocurría en La Gran Familia. Los celadores están consignados por "delincuencia organizada".

Krauze subió un nuevo Twitter, que puso el dedo en la llaga equivocada: "suciedad, hacinamiento, ratas, abusos. Pero a Rosa Verduzco, en 66 años, no le han estallado tanques de gas matando bebés". Ese golpe bajo a Felipe Calderón le debe haber encantado a la ex pareja presidencial…

El cambio de rumbo no fue obra de Vicente Fox. Él intervino porque la señora Marta es de abolengo zamorano, y el médico de "Mamá Rosa" es cuñado del ex presidente. Fox se fue de bruces: atribuyó la contundencia del operativo a presión de Estados Unidos "por el caso de los niños migrantes". Confundió peras con manzanas. No explicó la relación entre los niños de "Mamá Rosa" y los pequeños que aparecieron en la frontera. Al salir de una "conferencia magistral", cuestionó con falta de respeto a Murillo Karam; le recomendó "conocer a fondo el caso y analizar…". ¡Por poco me caigo de la silla!

El cambio de rumbo se debió a los intelectuales. Hay que darle crédito a la octogenaria. A pesar de su avanzada edad, y de la supuesta "demencia senil" que hoy le da "inimputabilidad", la señora montó una estrategia de control de daños que envidiarían muchos políticos. Nuestro propio Jean Meyer, historiador reconocido y articulista distinguido de El Universal, fue mencionado por La Jornada a propósito de una entrevista con Radio Fórmula, en la que aceptó conocer a "Mamá Rosa" desde 1979, y desvirtuó algunos alegatos en su contra. Recomendó leer el texto de Le Clezio, el premio Nobel, que apareció en El Universal la semana pasada.

¿Por qué exigía "Mamá Rosa" documentos que supuestamente le otorgaban la patria potestad? Primero adquiría la custodia de los niños mediante supuestas adopciones, y después exigía contribuciones de los padres. Su modus operandi era el de un negocio redondo, en el que recibía millones sin rendirle cuentas a nadie…

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