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Los riesgos cibernéticos

NUESTRA OPINIÓN ESTATAL

Las redes sociales se han convertido en un riesgo potencial que incide negativamente en la formación, principalmente de amplios segmentos juveniles, y pueden llegar a ser instrumentos que tuerzan las conductas en detrimento de terceras personas.

Quizá una de las más peligrosas prácticas que se ejercen a través de internet, y todo lo que este invento tecnológico implica, resulta ser el acoso cibernético, que consiste en establecer comunicación con usuarios, muchos, por no decir que la mayoría, menores de edad, con propósitos perversos que se traducen en graves perjuicios sicológicos y conductuales de los receptores.

Operados con una facilidad que espanta, ya sea a través de teléfonos celulares u otro tipo de equipos computacionales, no son pocos aquellos usuarios que los usan para insanos objetivos, regularmente en detrimento de niños y adolescentes de ambos sexos, al grado de establecer comunicaciones nada decorosas, por decir lo menos, porque a través de esa tecnología se crean redes de pornografía.

Sin dejar de ser graves las consecuencias de la falta de control de las redes sociales, es todavía peor el hecho de que no exista en Sinaloa el marco jurídico pertinente para penalizar ese tipo de actividades, que empiezan a ser moneda de uso corriente.

Es decir, el Código de Procedimientos Penales del Estado de Sinaloa no tipifica como delito las conductas sexual, verbal y gráficas que en internet son la constante, para las que no existe ni ley, menos autoridad alguna, ya no que castigue a quienes se dedican a tan perniciosa actividad, sino que ni siquiera se haya hecho el intento por controlarlas.

Lo único que se puede hacer, hasta el momento, y en tanto no se legisle sobre la materia, es que áreas de gobierno, como la Dirección de Programas Preventivos de la Secretaría de Seguridad Pública, mantenga alertas cotidianas sobre el peligro al que están expuestos los jóvenes por el envío o recepción de fotos y videos explícitamente sexuales a través de los móviles o computadoras.