Opinión

Demoledor golpe a Yadira Marcos: la UAS recibe más apoyo

EL ANCLA

Por  Luis Enrique Ramírez

En una evidente cortina de humo, los diputados locales fueron ayer a la Universidad Autónoma Intercultural a proponer reformas a su ley orgánica. Una cortesía que no se dignaron conceder a la Universidad Autónoma de Sinaloa, principal institución de educación superior del estado. Ninguna de las tres iniciativas concernientes a la vida interna de la UAS tomó en cuenta a la comunidad universitaria; no obstante, una de ellas ya se encuentra en proceso de dictamen.

Genera suspicacia la presencia de los diputados en la UAIM. Parece encaminada a simular que están preocupados por las leyes orgánicas de todas las universidades y no solo de la UAS. Un ordinario distractor, pues. No nos extrañe que el siguiente paso sea visitar la Universidad ICEL o la Unitec, mientras por debajo de la mesa cocinan el atentado a la UAS.

Ayer, sin embargo, el rector Juan Eulogio Guerra Liera dio un paso contundente: acompañado de un grupo de universitarios, se presentó en el Congreso del Estado para establecer un diálogo que correspondía iniciar a los diputados. Anunció la presentación de una iniciativa para mantener la actual ley orgánica de la UAS. Con cortesía, pero también con firmeza, advirtió que, de no encontrar respuesta en la 63 Legislatura, recurrirán a instancias jurídicas, hasta llegar a la Suprema Corte de Justicia, y, en su caso, tomarán las calles con protestas masivas. Recordó que son 160 mil universitarios agredidos con la intromisión del Poder Legislativo.

No existe —aseveró— razón alguna para reformar una ley orgánica que desde hace quince años ha logrado mantener la estabilidad de la institución (en estos tres lustros no ha habido una sola huelga, por ejemplo), lo cual ha llevado a la Universidad a alcanzar logros académicos inéditos y un reconocimiento nacional e internacional nunca antes visto.

La presencia del rector impuso respeto y, ademas, logró los primeros apoyos al interior del parlamento: el coordinador de la bancada del PRI, Sergio Jacobo Gutiérrez (universitario de cepa, por cierto, pues es egresado y, ademas, profesor e investigador en la Facultad de Estudios Internacionales y Políticas), se comprometió ante el Dr. Guerra a defender, junto con su bancada, «el régimen de autonomía de la universidad, elemento que ha permitido el avance académico». 

En los mismos términos le garantizó su apoyo el coordinador del PAN, Jorge Villalobos, así como los diputados Angélica Díaz, del PAS, y Eleno Flores, del PT. 

EL AGENTE POLARIZADOR DE MORENA. Mientras tanto, la diputada federal Yadira Marcos, en adelanto de lo que dirá cuando la reforma a la UAS fracase en el pleno, ayer se aventó una dominguera de antología: declaró que el causante de la división de Morena en Sinaloa es ¡Quirino Ordaz!

Seamos serios: nadie ha contribuido tanto a dividir a Morena en el estado como la propia Yadira Marcos. Primero logró debilitar el liderazgo de Graciela Domínguez, en aras de restarle fuerza al senador Rubén Rocha (no quiere contrincantes en su sueño guajiro de ser gobernadora en 2021); luego formó su propio grupo de incondicionales en la Cámara local, que la obedecen a ella y no a Domínguez. Su golpe más reciente fue dirigir una guerra despiadada contra los morenistas que votaron en contra del matrimonio igualitario, lo cual provocó que los agraviados renunciaran al grupo parlamentario de Morena para formar uno propio. 

La frustración que la invade, empero, no impide a Yadira continuar su frenética campaña para ganar adeptos. El lunes organizó un foro de jóvenes. Trajo a la diputada federal Celeste Ascencio, presidenta de la Comisión de Juventud y Diversidad, a quien reunió con los representantes de la comunidad gay. Eso hubiera hecho antes. Ahora ya para qué.