Opinión

“Desde Batequitas vengo”: Rocha, su odisea y su Eneyda

EL ANCLA

Por  Luis Enrique Ramírez

Rubén Rocha Moya.(Debate)

Rubén Rocha Moya. | Debate

Rubén Rocha Moya logró, por primera vez después de 35 años de iniciar su lucha por la gubernatura de Sinaloa, salir a la palestra y anunciar: “Hemos ganado la elección”.
Igual que en sus dos anteriores campañas por el cargo más importante del estado, en 1986 y 1998, salió públicamente a reconocer que los resultados no lo favorecían, ayer, al fin, logró ver cumplido aquel sueño, con base en la tendencia que arrojaban los primeros resultados de las votaciones, así como las encuestas de salida que, minutos antes dio a conocer el dirigente nacional de Morena, Mario Delgado.

UNA HISTORIA ÉPICA. La primera proclama fue ante los medios de comunicación. Rocha apareció puntual, a las 19:00 horas, y saludó a quienes lo flanqueaban: el delegado nacional de Morena, Américo Villarreal, y el presidente del Partido Sinaloense, Héctor Melesio Cuen. Distinguió, en la primera línea de asistentes, a tres mujeres: la senadora Imelda Castro, la líder nacional de las filas femeninas morenistas y una a quien se dirigió con especial emoción: “Hija, Eneyda, muchas gracias”. 

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Debió pasar en ese momento, como ráfaga, el recuerdo de los años en que su primogénita lo ha acompañado en su trayectoria de lucha social, como lo hizo su esposa, la profesora Socorro Ruiz de Rocha, hasta su deceso hace cinco años.

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Existen fotos donde aparece “la maestra Coco”, con Eneyda en una carreola junto a Rubén Rocha, en las marchas de izquierda de los años 70. La señora Socorro y su hija fueron presencia activa, entusiasta y solidaria y en las campañas anteriores por la gubernatura. En la primera, Eneyda tenía 12 años de edad. 

Es decir que, igual que Rocha vivió una odisea como la de Homero para llegar a este momento, hoy comienza a escribir su propia Eneida, la epopeya de Virgilio que narra el inicio del régimen romano.

La vida impidió que la profesora Coco estuviera presente en la última campaña pero su memoria fue inspiradora. A las 22:00 horas Rocha posteó junto a una foto con sus cuatro hijos (Rubén, Ricardo y José Jesús son los varones): “Este triunfo va dedicado al cielo, para mi esposa”. Enseguida, salió de su oficina para recibir, a las afueras de su casa de campaña, a una multitud reunida en una fiesta popular.

PRIMERO LOS POBRES. Morenistas, pasistas y sinaloenses sin partido festejaron jubilosos al ritmo de la banda Los Populares del Llano (de El Llano de los Rochín, Badiraguato), que entonó El Sinaloense con un ligero cambio en la letra: “Desde Batequitas vengo…”

Rocha sonrió y, en su discurso, anunció la instalación de la Cuarta Transformación en Sinaloa, fiel al apotegma del presidente Andrés Manuel López Obrador: “Por el bien de todos, primero los pobres”.

A la tambora le siguió un mariachi que llevó Joel Valenzuela Romero (hijo de Jova), uno de los tres únicos empresarios presentes en la celebración. Los otros dos fueron Alejandro y Javier Gaxiola Coppel, dueños de Housesin, la constructora en cuya plaza se instaló la oficina de campaña de Rocha, frente a la USE. Santiago Gaxiola Coppel, no asistió; es compadre de Mario Zamora.

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La relación de Rubén Rocha con la familia de Joel Valenzuela Parra (Jova) es de larga data: su esposa, la señora Martha Romero de Valenzuela, fue alumna del senador morenista con licencia en 1973, en la preparatoria de Guamúchil. A la fecha, doña Martha le dice profesor y ambas familias se reúnen con frecuencia.

Al cierre de esta entrega, los resultados del PREP se mantenían en favor de Morena-PAS en todo el estado. La ventaja de Rocha es la misma que pronosticó la encuesta de EL DEBATE: alrededor de 20 puntos. Más exacto, imposible.

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