Opinión

El suceso cuenista del domingo ratifica la fuerza electoral del PAS

EL ANCLA

Por  Luis Enrique Ramírez

El presidente estatal de PAS, Héctor Melesio Cuén Ojeda(Luis Gerardo Magaña / Debate)

El presidente estatal de PAS, Héctor Melesio Cuén Ojeda | Luis Gerardo Magaña / Debate

Lo ocurrido la tarde del domingo en las calles de Culiacán y de otros municipios constituye un suceso inédito en la vida política de Sinaloa. No existe registro de una manifestación masiva orquestada de manera espontánea por más de mil quinientas personas, a bordo de unos cinco mil vehículos, con el único propósito de celebrar el cumpleaños de su líder. 

Sucedió, y fue Héctor Melesio Cuen Ojeda el centro de ese movimiento, en el que participaron militantes del Partido Sinaloense de todo el estado. La fuerza del PAS quedó demostrada una vez más, ya no por el innegable poder de convocatoria del presidente del partido, sino por el espíritu de unidad de sus miembros y por algo aún más importante: el afecto, la admiración y el reconocimiento que rinden a su dirigente. 

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No existe en Sinaloa, ni tampoco en México en este momento, un fenómeno de cohesión como el que quedó de manifiesto anteayer a la luz pública por parte del PAS.

El suceso sorprendió a Cuen Ojeda, quien, emocionado, salió de su casa para agradecer, con sana distancia, el tributo de sus seguidores. Así narró su experiencia en Facebook:

«Vaya sorpresa!

«No tengo más que palabras de agradecimiento para todos los que formaron parte de esta gran celebración que me organizaron Angélica y mi hijos.

«¡No me imaginé que se podía hacer algo así! Ya estaba pensando en pedir algo de comer de #BeisBox cuando empieza a llegar la caravana, sigo sorprendido.

«Gracias a cada uno de los que hicieron este día tan especial, espero en Dios festejar el próximo cumpleaños en compañía de todos ustedes.

«¡Gracias por sus buenos deseos!».

Sin restarle méritos a la familia Cuen Díaz, lo cierto es que el hecho los trascendió: ni ellos esperaban el alcance que tuvo el movimiento. La idea inicial era que la fecha no pasara desapercibida, y pidieron a los pasistas más cercanos hacer una visita al maestro desde sus automóviles. En cuestión de horas, la convocatoria se extendió a un grado que nadie imaginó, rebasó todos los cálculos, y acabó por sorprender no solo a Cuen, sino a su familia y a todo Sinaloa.

La magnitud del acontecimiento va más allá del plano sentimental, que desde luego lo tuvo: a nivel político, fue una exhibición contundente de la fortaleza del PAS en este momento clave, en que el resto de los partidos padecen, todos, crisis internas diversas: la división en Morena, el desánimo en el PRI, la debilidad del PAN y del PRD... En fin, un ambiente generalizado de apatía que no logran disimular los líderes partidistas con expresiones públicas de falso triunfalismo, discursos huecos y expresiones de optimismo que, por exageradas, evidencian hipocresía por un lado y, por el otro, una desesperación que crece y se extiende a medida de que se acerca la fecha de las elecciones del 2021.

He allí la explicación del asedio que todos los institutos políticos llevan a cabo en torno a Héctor Melesio Cuen; saben que será el PAS el partido que defina cuál será la alianza ganadora.

Lo cierto es que, cada día que pasa, Cuen recibe señales que lo alientan a que el PAS vaya solo en este proceso. No necesita de nadie, son los demás quienes necesitan de él. El suceso del domingo lo acaba de confirmar. 

Por sí sola, la caravana del domingo vino a catapultar hasta la estratósfera los bonos del PAS, y si a ello añadimos el trabajo puntual, acucioso, quirúrgico, que todos los días del año, aun en la emergencia, ha desarrollado con ahínco el maestro Cuen en la organización y validación de su estructura en todos los rincones del estado, el pronóstico es de éxito seguro en los comicios del 6 de junio. Es ya, desde ahora, irreversible. Se reciben apuestas.

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