Opinión

Enfurece Yadira Marcos, pero sigue sin dar la cara

EL ANCLA

Por  Luis Enrique Ramírez

Una semana después de la votación sobre el matrimonio igualitario, cuando el tema ya se enfrió, una gris diputada de Morena sale de pronto a hablar ante los medios con la peregrina exigencia de que Angélica Díaz Quiñónez renuncie como presidenta de la Comisión de Derechos Humanos por votar en contra.

Bienvenida al caso. La reforma al Código Familiar no es un tema de derechos humanos, sino de derechos civiles.

¿Cuál es el fondo real de la demanda fuera de contexto de la diputada Yeraldine Bonilla Valverde, a quien ni la voz le conocíamos? Pues para variar, es otra de las marionetas del Congreso local que mueve a su antojo la coordinadora de diputados federales sinaloenses Yadira Santiago Marcos, quien resultó más poderosa (y más siniestra también) de lo que creíamos: sus alianzas están no solo en los altos círculos de Morena y de San Lázaro, sino en un mundo del que es mejor no hablar. 

Las imputaciones contra la diputada Angélica Díaz son en realidad un mensaje de advertencia contra su esposo, Héctor Melesio Cuen Ojeda, en respuesta al la resonante denuncia sobre la embestida del Congreso contra la UAS que el domingo hizo el rector Juan Eulogio Guerra ante las 195 universidades que integran Anuies, organización que le dio su respaldo, además de que el subsecretario de Educación Superior, Luciano Concheiro Bórquez, presente en la asamblea, se pronunció en defensa de la autonomía de las universidades.

Muy a su estilo de tirar la piedra y esconder la mano, Yadira Marcos mandó a dar la cara a la cándida Yeraldine Bonilla, la más joven de sus pupilas, que llegó a la curul porque su jefa política la puso en los primeros lugares de la lista pluri sin mérito alguno.

La guerra de Yadira Marcos contra Cuen y la UAS está declarada. 

Lástima para Yadira, porque la mejor de sus armas se encasquilló. La bancada de Morena, más que dividida, está pulverizada. Primero eran dos grupos, el de Graciela Domínguez y el de Victoria Sánchez. El episodio del matrimonio igualitario generó nuevas divisiones, al grado de que cinco diputados anunciaron su salida de la bancada morenista para crear una nueva fracción parlamentaria. En cuanto al grupo formal de Morena, ya se sabe que allí todos se mandan solos. Lo que menos le interesa a la coordinadora Graciela Domínguez es comprar un pleito que no es suyo. Ya no quiere queso, sino salir de la ratonera.

HISTORIA ALTERNA. Nos escribe Florina García para asegurar que los diputados Pedro Villegas Lobo y Beatriz Adriana Zárate Valenzuela no accedieron al Colegio Electoral durante la elección del Suntuas; también que Cuauhtémoc Posadas Chavira es asesor de la diputada Zárate por méritos propios. 

Tenemos pruebas de que Florina falta a la verdad en ambos temas. En nuestras redes sociales puede ver fotos y videos donde se ve a los diputados junto a los letreros de «Colegio Electoral». Es decir, sí allanaron las oficinas sindicales donde se realizaba la votación.

En cuanto a Cuauhtémoc Posadas, basta ver su Facebook donde usa un sobrenombre (Ron Ger) para comprobar que es un incondicional de Yadira Marcos, quien lo incluyó en la nómina del Congreso como asesor de Beatriz Zárate, con un sueldo de 23 mil 87 pesos con 57 centavos.

Antes, su empleo fue como «servidor de la nación», el grupo de 17 mil personas creado por AMLO para realizar los censos de los programas sociales, organizar los actos presidenciales y, claro, fungir como «paleros» de López Obrador y lanzar consignas contra los gobernadores de oposición.
Yadira ha acomodado a una gran cantidad de personas en ese grupo de manera clientelar para ganar adeptos. Dicen que así arma su estructura para buscar la gubernatura en 2021. Ojo, Rubén Rocha, Imelda Castro y Jaime Montes. Alguien les quiere comer el mandado.