Opinión

Fuegos fatuos: la imposible guerra de dos diputados contra Cuen

EL ANCLA

Por  Luis Enrique Ramírez

Con la seguridad que nos proporcionan fuentes de primer nivel, aseguramos, desde ahora, que la controversia que han armado dos diputados locales contra Héctor Melesio Cuen y su hegemonía en la UAS no prosperará.

Por principio, vale aclarar: no es Morena, sino dos de sus 23 diputados locales quienes han emprendido una batalla solitaria contra Cuen. Ninguno pertenece al grupo dominante de Morena en el Congreso del Estado; al contrario, son adversarios de Graciela Domínguez, lideresa de bancada.

Ambos legisladores son miembros del grupo que le ha sacado canas verdes a la coordinadora; es decir, el que controla la diputada federal Merary Villegas: Beatriz Adriana Zárate Valenzuela y Pedro Alonso Villegas Lobo, primo de Merary. A ella le deben ambos sus lugares privilegiados en la lista de representación proporcional, lo cual los condujo a la curul con facilidad.

Es perfectamente imposible que el resto de la bancada morenista se les una en esta guerra perdida desde ahora. 

Tal vez la intención de Merary Villegas sea exhibir con ello a Graciela y sus alfiles. Lo ha hecho en numerosas ocasiones a través de sus diputados afines, principalmente su mamá, Victoria Sánchez.

Entendámoslo: el poder de Cuen está más allá de partidos, gobiernos, parlamentos. Hoy se encuentra más firme que nunca en sus lazos con la cúpula de Morena, desde la presidenta Yeidckol Polevnsky, hasta su principal mecenas en el norte del país, Jesús Vizcarra. Apenas el 18 de mayo pasado, el rector Juan Eulogio Guerra nombró a Jesús Vizcarra Calderón como nuevo presidente del Consejo de Vinculación de la UAS. 

Además, el grupo parlamentario morenista tiene en la diputada del PAS, Angélica Díaz, esposa de Cuen, una aliada a la hora de imponerse en las votaciones.

A Morena le interesa tener de su lado a Cuen, y la alianza ya está en marcha. 

Es lógica simple, no una defensa de nadie. Mire usted que un servidor es el menos indicado para sacar lanzas en favor de Cuen. En los tribunales sigue su curso la demanda por «daño moral» que interpuso en nuestra contra en 2017.

ALEGRÍA EN GUAMÚCHIL. Ilustrativa de la cercanía entre el gobernador Quirino Ordaz y el presidente municipal de Salvador Alvarado, Carlo Mario Ortiz, fue la llegada anticipada del mandatario estatal ayer a Guamúchil para conversar con el alcalde y hacer, en su compañía, un extenso recorrido por el mercado Pablo Macías Valenzuela, el Mercado Viejo, como lo conocen los habitantes de esta parte del Évora. Dentro de un mes, cuando concluyan las obras, de viejo no tendrá nada.

La gira realizada ayer por Quirino a Guamúchil fue justamente para supervisar la remodelación del mercado municipal, donde se invierten 4 millones 500 mil pesos. 

Ademas, el gobernador, acompañado del alcalde, llevó su Jornada de Apoyo Puro Sinaloa a la colonia Las Glorias, donde se otorgaron cerca de seis mil servicios a unos dos mil asistentes.

El programa Mi Mercado fue lanzado por Ordaz Coppel en 2017, y a la fecha se han rehabilitado 17 mercados municipales y dos centrales de abasto en nueve municipios, lo cual representa un avance del 80 por ciento en la meta quinquenal de 24 mercados, centrales de abasto o plazas comerciales públicas a rehabilitar. Esto ha significado una inversión total de poco más de 144 millones de pesos.

La manifiesta alegría de Carlo Mario durante el acto representó la de miles de guamuchilenses que quieren a su «mercado viejo» y veían cómo se derruía con el paso del tiempo. En más de setenta años de existencia —como dijo el gobernador Ordaz Coppel— «nadie había volteado a verlo». Narró cómo el alcalde Ortiz Sánchez, junto con él, se propuso rehabilitarlo al 100 por ciento y convertirlo en un mercado moderno.

«Los mercados son parte de nuestra esencia como pueblo, por eso son una prioridad de este Gobierno», afirmó Quirino. Enhorabuena.