Opinión

Llega a Sinaloa el partido amloísta de Elba Esther Gordillo

EL ANCLA

Por  Luis Enrique Ramírez

El sábado 1 de junio se celebra en Culiacán la sexta de las 25 asambleas estatales que la ley exige para la conformación como partido político de Redes Sociales Progresistas, la agrupación filoamloísta impulsada por Elba Esther Gordillo. 

El evento viene precedido por una serie de afiliaciones masivas en las asambleas de Chiapas, Nuevo León, Campeche y Durango, éxito que se espera repetir pasado mañana en Hidalgo y, luego, en Sinaloa.

Si bien son las huestes del magisterio lo que da color a este proyecto, sus operadores son cuidadosos de no relacionarlo con un cadáver político como es Nueva Alianza, que perdió el registro en 2018. Nada, sin embargo, le quita el tufo a partido satélite de Morena.

En Sinaloa, en particular, RSP emerge como una oportunidad para todos aquellos efervescentes lopezobradoristas a los que Morena les hace el «fuchi», básicamente los relacionados con la figura de Malova, desde Gerardo Vargas Landeros, hasta Roberto Cruz Castro. Se aparezcan o no en el Figlostase (donde tendrá lugar el acto), la puerta les ha sido abierta por Elba Esther, y las negociaciones avanzan favorablemente, sobre todo en el caso de Fuerza Trébol, cuyo líder se ha llevado sendas golpizas morenistas cada vez que ha intentado sacar la cabeza.

El sinaloense Fernando González, yerno de Elba Esther, figura entre los mandos centrales de Redes Sociales Progresistas desde su creación, durante la campaña de AMLO. Integra la Comisión Coordinadora Nacional de RSP junto con el nieto de la Maestra, René Fujiwara, y un oscuro personaje, el chihuahuense Juan Iván Peña Neder, que vale la pena analizar.

TODO UN HISTORIAL. Peña Neder fue uno de los visitantes frecuentes de Gordillo durante su prisión domiciliaria, hasta que un juez federal le restringió la comunicación con el exterior al acusarla de convertir su casa en «oficina de despacho». No es un secreto que, desde su reclusión, Elba Esther operó políticamente en favor de la candidatura de AMLO, y RSP fue uno de sus principales instrumentos.

La cercanía de la Maestra con Peña Neder nace de sus tiempos como secretaria general del CEN del PRI, del 2002 al 2005; fue uno de sus alfiles en la guerra interna que libró contra el entonces presidente del partido, Roberto Madrazo.

Cuando Felipe Calderón llegó a la Presidencia de la República, EEG colocó a Peña Neder como asesor en la Secretaría de Gobernación, donde este aprovechó el cargo para crear una red de tráfico de permisos de casinos; fue acusado de ese delito, así como de violación tumultuaria contra su exesposa, lo cual lo llevó a prisión. Fue liberado en 2013 por falta de pruebas, pero antes pisó el penal de máxima seguridad de Matamoros, luego de que su perfil criminológico detectó niveles de «peligrosidad máxima». En su historial se documenta de todo, incluso la creación de una asociación pronazi.

Durante las campañas del 2018, tanto Morena, como Claudia Sheinbaum, se deslindaron de Peña Neder vía comunicado oficial, no así Elba Esther, quien no tiene empacho en aparecer públicamente de su brazo, como acaba de ocurrir el 24 de abril, cuando acudió al velorio de la progenitora de su colaborador en Chihuahua.

Peña Neder ha sido cercano a otros políticos encumbrados, desde el expanista Roberto Gil Zuarth (a quien se atribuye su excarcelación), hasta su testigo de bodas Leonel Godoy, actualmente el principal operador electoral de Morena en Baja California.

Ya veremos quiénes aparecen en la nomenclatura del nuevo partido en Sinaloa. Por lo pronto, Elba Esther lo amadrinó en su primera asamblea en Chiapas el 24 de marzo, y, para hacerle honor al nombre, ya tiene su primera cuenta real en redes sociales: una página en Facebook titulada «La Maestra».