Opinión

Un marco para Yadira y un rosario para Robles

EL ANCLA

Por  Luis Enrique Ramírez

El sábado, la coordinadora de los diputados federales sinaloenses, Yadira Marcos, llenó el Sindicato de Telefonistas para rendir lo que pomposamente anunció como su «Primer Informe Legislativo 2018-2019». 

El acto fue tan tedioso que se agradece su corta duración: no más de cuarenta minutos. Medio dormido, Rubén Rocha Moya lo clausuró, y se refirió a Yadira como «senadora», para hilaridad de los presentes. Reconozcámosle, pues, al doctor Rocha, brindar el único momento de humor (involuntario) de la ceremonia.

La diputada Marcos habló menos de quince minutos, en lo que fue un discurso político, no un informe. Anda supermovida ya no tanto con el proyecto de Rocha (in articulo mortis, para efectos prácticos), sino con la precandidatura de Bertha Luján para la próxima dirigencia nacional de Morena. 

Bien por Luján, actual presidenta del Consejo Nacional de su partido, negociadora política de altura y auténtica mujer de izquierda; pero mal por Yadira Marcos, que no dedicó una sola palabra de su informe a la actividad agrícola del estado, mucho menos a la pesquera. Seguramente porque ni ella ni ninguno de los diputados que coordina ha hecho nada al respecto.

LE HACEN LA CHAMBA. La semana pasada, el secretario estatal de Pesca y Acuacultura, Sergio Torres, lo dijo con todas sus letras: «El Gobierno federal tiene en el abandono a los pescadores sinaloenses». Ello con todo y que Sinaloa es uno de los líderes en la actividad. Lejos de incrementar el presupuesto en un 100 por ciento, como anunció AMLO, la Cámara de Diputados lo disminuyó en 50 por ciento, lo cual fue calificado por el secretario como «vergonzoso». 

Por fortuna, la denuncia de Sergio Torres ya arrojó un primer resultado: tras reunirse con el comisionado nacional de Pesca, Raúl Elenes, anunció que el presupuesto para el programa de motores marinos se incrementará, de 7.5 millones que se tenían, a 10 millones de pesos.

Hay que subrayarlo: la gestión fue de funcionarios del Ejecutivo estatal y federal. Nuestros representantes en el Legislativo brillan por su ausencia.

Si usted sabe de un solo beneficio concreto para los sinaloenses del grupo parlamentario que jefatura Yadira Marcos, avísenos. Porque el informe de la diputada se limitó a adornarse con los logros de la 64 Legislatura en general, donde la contribución de los sinaloenses se ha limitado a levantar el dedo.

‘BEIGE IS THE NEW BLACK’. No pasará mucho tiempo para que veamos a Rosario Robles como el sábado encontró un reportero de El Heraldo a Elba Esther Gordillo: caminando por Reforma, disfrutando de un helado. Libre como el viento, dijeran los clásicos. 

Antes, tendrá que habitar dos meses una celda del penal de Santa Martha, por obra y gracia de una medida cautelar dictada por un juez que, a todas luces, se extralimitó. 

Quien esto escribe sería el último en defender a Rosario, una mujer francamente antipática, al menos en el trato con un servidor. Quién sabe qué opine su amigo de juventud, el secretario general del Congreso, José Antonio Ríos Rojo.

El hecho aquí es que el delito que se imputa a Robles no es grave (ejercicio indebido del servicio público), y bien pudo llevar su proceso en libertad.

Ponerla tras las rejas, ficharla y cambiar su famoso guardarropa por el uniforme beige del sistema carcelario mexicano obedece, exclusivamente, al pedestre deseo de humillarla; una venganza de sus excamaradas de la izquierda, a quienes traicionó luego de su escandaloso pleito con AMLO, luego de ser presidenta del PRD.

Pésima señal de la 4T. Imposible decirlo mejor que Carlos Puig, en su artículo de ayer en Milenio: «No hay peor ni más inútil populismo que el populismo penal. Ese que quiere meter a todo mundo a la cárcel antes de saber si son o de qué son culpables. Lo intentamos décadas, y así nos fue».