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¡Madres malvadas! Gracias a Dios

MALICIANDO

El título suena fuerte, pero así fue. Algún día cuando mis hijos sean lo suficientemente grandes para entender la lógica que motiva a los padres, les diré:

TE AMÉ lo suficiente para preguntarte a dónde ibas, con quién y a qué hora regresarías a casa.

TE AMÉ lo suficiente para insistir en que ahorraras dinero para comprarte una bicicleta, aunque nosotros, tus padres, pudiéramos comprártela.

TE AMÉ lo suficiente como para dejarte ver mi ira y mi desilusión con lágrimas en mis ojos. Los niños deben entender que los padres no son perfectos.

TE AMÉ lo suficiente como para dejar que asumieras la responsabilidad de tus acciones, aunque los castigos eran tan duros que rompieran mi corazón.

PERO SOBRE todo, te amé lo suficiente como para decirte ¡no! aunque sabía que me ibas a odiar por ello.

ESAS FUERON las batallas mas difíciles para mí. Pero estoy contenta, dieron resultado porque las gané y al final también ganaste.

ALGÚN DÍA cuando tus hijos sean suficientemente grandes para entender la lógica que motiva a los padres, tú les dirás: ¿Tu mamá es mala? Yo sé que la mía sí. ¡Ella sí que lo era! Era la mamá más malvada que había en todo el mundo.

CUANDO OTROS niños desayunaban caramelos, ella nos hacía comer cereal, tostadas y tomar leche.

CUANDO OTROS niños almorzaban con gaseosa y galletas, ella nos daba carne, verduras y huevos. También nos preparaba cenas diferentes a las de otros niños.

MI MAMÁ insistía en saber dónde estábamos todo el tiempo. Parecíamos convictos en prisión.

ELLA TENÍA que saber quiénes eran nuestros amigos y lo que hacíamos con ellos. Nos da pena admitirlo, pero rompió las leyes del trabajo de menores, ya que nos hacía trabajar.

TENÍAMOS QUE lavar platos, ayudar a sacar la basura, darle de comer al perro, arreglar nuestro cuarto y toda clase de trabajos forzosos.

ELLA INSISTÍA en que dijéramos la verdad y nada más que la verdad.

CUANDO LLEGAMOS a la pubertad, te juro que ella podía leer nuestras mentes.

ERA DESESPERANTE vivir con ella. Estaba pendiente de que nos cepilláramos los dientes, que nos bañáramos, que estudiáramos. ¿Ya hiciste la tareas, Fulanito ¡Qué fastidio!

A VECES hasta pensé en irme de mi casa.

SE PONÍA furiosa si nos veía sin zapatos. ¡Qué vida la que me hacía vivir mi propia madre!

LA VIDA era difícil. ¡Ella no dejaba que nuestros amigos tocaran la bocina del auto al llegar a buscarnos a nuestra casa. Debían llegar a la puerta, donde ella pudiera conocerlos y saludarlos.

MIENTRAS OTROS amigos y amigas podían tener novio y novias a los 12 o 13 años, nosotros tuvimos que esperar hasta los 16.

POR NUESTRA mamá nos perdimos de muchas experiencias: nunca probamos drogas, nunca estuvimos presos, ni fuimos vándalos, ni odiados por los vecinos. Y todo por su culpa.

AHORA ESTAMOS en nuestras casas, somos simplemente adultos bien educados, honestos, responsables. Y estamos haciendo lo mejor que podemos para ser PADRES MALVADOS, tal y como lo fue mi mamá.

YA SABEMOS todo lo que está mal en este mundo y ¿saben qué? ¡Debió haber mayor cantidad de MAMÁS MALVADAS como la mía… (Una madre ).

NOS VEMOS mañana, Dios mediante. Ciao. MALICIA.