Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

0 0

Mal mensaje

MAZATLÁN

Las declaraciones del alcalde, Carlos Felton, en el sentido de que aquellos visitantes que no tengan hospedaje no vengan durante Semana Santa y Pascua pone en evidencia las carencias que tiene la ciudad en materia de infraestructura turística, pero lo que es peor, evidencia que como destino turístico pensamos en pequeño.

Las declaraciones del alcalde deberían ir en el sentido de proponer salidas más viables a decirles a los turistas que si no tienen hospedaje no vengan. Como líder de la ciudad, debería agrupar a los principales actores del sector turístico de todos los niveles para buscar una mejor salida, que con la vista puesta en el futuro, explore soluciones integrales y de largo plazo.

A poco menos de 20 días de que inicie el flujo masivo de turistas a la ciudad, los hoteleros están haciéndole las últimas adecuaciones a las instalaciones de sus negocios con la certidumbre de que la inversión bien va a valer la pena. Pero también están pensando en lo inmediato, en esta Semana Santa.

Lo que falta es mucho más que eso. La ciudad hace tiempo que no crece en la cantidad de habitaciones y sobre todo en la calidad de estas. Muchos de los hoteleros señalan que no pueden ampliar sus negocios pensando solamente en que llenarán en solo unos cuantos periodos del año.

Esto es lo mismo a decir que no se atreven a asumir el reto de promocionarse para atraer a más visitantes durante las temporadas bajas. Con uno de los países del que más turistas viajan a solo un par de horas en avión como es los Estados Unidos, la visión debería ser la de crecer con la certidumbre de que los tenemos cerca, que la cercanía es una ventaja competitiva para la ciudad.

Actualmente las discusiones entre hoteleros, líderes del comercio y las autoridades, es sobre si cerrar tal o cual calle, cada quien apoya o rechaza las diversas propuestas pensando sobre todo en los intereses personales, poco se piensa en la imagen que va a dar la ciudad.

Falta pues una visión más a largo plazo para solucionar los pequeños "problemas" domésticos y un cambio de mentalidad, para que uno de esos "problemas" no sea el exceso de visitantes.

Para una ciudad cuya principal actividad económica es el turismo, decirles a los turistas que no vengan, y que esto lo haga el alcalde, parece cosa de no creerse.