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Opinión

Mañana, primeras acciones privatizadoras del petróleo

ELENCO POLÍTICO
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Por: Martín Mendoza

Con bombos y platillos se festejó ayer la consumación de la reforma energética, al promulgar el presidente Enrique Peña Nieto los cambios constitucionales hechos por senadores y diputados. Mañana miércoles, anunció el primer mandatario, se darán a conocer las áreas adjudicadas a Pemex y las que se incluirán en la "primera ronda" de licitaciones de los nuevos contratos, es decir, los primeros pasos para la privatización del recurso no renovable, que durante más de 80 años fue símbolo de nacionalismo y sostén del estado mexicano. La élite política y del sector privado acudió al evento donde se declaró la promulgación. No asistieron representantes de los partidos PRD, PT y Movimiento Ciudadano. De todas maneras, el presidente reconoció que fueron todos los partidos los que aprobaron los cambios en materia de hidrocarburos y energía, así como a los que votaron en contra. Insistió que con esta reforma habrá ingresos de capitales privados.

Se fueron de paso. A propósito del sector legislativo, que tan en boga anda en estos días por sus discutibles y aparentes negativas actuaciones a nivel nacional y estatal, contrario a la sociedad y a los votantes, nos encontramos que en las críticas y reclamos a los diputados locales se han ido de paso porque hubo quienes los compararan con burros –hasta un ingenioso cartón así lo da a entender— lo cual, de hacerse en esa forma peyorativa es una grosería. No es aceptable tal ofensa, menos si recordamos que en el Congreso local la tercera parte de los integrantes de la legislatura son damas y los diputados también son humanos, con aciertos y torpezas.

Animal honorable. No crea que es la primera ocasión que ocurre. Recordemos aquel debate en la vieja casona de Ángel Flores y Donato Guerra, entre el diputado del PRI por Ahome, Salvador Castro, y el del PAN, por Culiacán, Rigoberto López Alarid, cuando aquél serio y respetable legislador del blanquiazul llamó "burro" al legislador cetemista. El ofendido esperó "a la salida" al panista, que fiel a su costumbre, abandonaba la sesión cargado de libros y legajos bajo el brazo izquierdo. Entre el asombro de diputados y público presente en el lobby del Congreso, "Chavita" no sólo reclamó, sino que quiso golpear a Rigoberto López, lo cual afortunadamente fue impedido. Las autoridades del Congreso pidieron al diputado López que se disculpara ante el diputado Castro, lo cual caballerosamente aceptó. Pero el agredido condicionó que si la ofensa la había vertido en tribuna, en tribuna debería disculparse. Lo cual ocurrió en la siguiente sesión.

Volteó el cuadro. Rigoberto López Alarid, luego de solicitar ser disculpado porque su intención no fue ofender, argumentó, qué como iba a querer hacerlo si el burro es un noble animal que le sirve al hombre desde que apareció en el mundo. ¿Quién olvida que a ese jumento lo utilizamos como animal de tracción para el transporte y las tareas del campo? ¿Quién no recuerda que el burro fue el animal arriba del cual hizo su entrada a Belén María, para dar a luz a Jesús? ¿Y quién ignora que el burro fue el protagonista de la bella obra "Platero y yo" (1914) de Juan Ramón Jiménez?", inquirió. Terminado el discurso, hubo asistentes que opinaron que 'mejor pidieran perdón al burro'.