Opinión

“EL PRIAN”

SATIRICOSAS

Por  Manú Dornbierer

A los afectos a decir “ya pasó”.

El PRIAN”, expresión que sin duda emplean los lectores, nació por así decirlo en un libro mío del cual fue el título. Designa al partido doble que en los albores de 1989 creó Carlos Salinas de Gortari nada menos que con su cuate Diego Fernández de Cevallos, para legitimarse, pues había perdido la elección de 1988 a manos de Cuauhtémoc Cárdenas.

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Aunque se impuso a la brava como el Jalisco de la canción “que nunca pierde y cuando pierde arrebata”, requería de una legitimación pues el escándalo era mayúsculo. El tiempo ha demostrado que se trató de algo peor que un brutal asalto al poder pues con la imposición de Salinas, se dio la imposición del Neoliberalismo en México.

Candidato del US Departamento de Estado, la misión de Salinas -decía él mismo- “colocar a México en el Primer Mundo”, -es decir transformarlo según el diseño colonial del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial, de su amigo George Bush (padre) y halcones que lo acompañaban entonces, después presentes en el gobierno de George Bush (hijo). 

Todo desde luego envuelto en salsa de “democracia” con la que el imperio adereza desde sus más descaradas intromisiones hasta sus más grandes crímenes. La democracia ordenada por ellos se impuso en Baja California. La candidata del PRI a gobernadora de la entidad fue simplemente desechada en beneficio del candidato panista, Ernesto Rufo Appel. Gente que trabajó en la campaña de Margarita Ortega dice haber visto la orden escrita emitida por el Departamento de Estado a Carlos Salinas de “democratizar México a su modo Además había que denostar al líder petrolero “La Quina”, que odiaba a Salinas. 

El PRIAN fue fríamente calculado dentro del absoluto convencimiento de los actores de esta magna jugada binacional de que México debe ser “una democracia a las órdenes de USA. Su apéndice, patio trasero, mezanine frente a América Latina, jamás la potencia media, fuerte, productiva y libre, que sus recursos naturales y humanos supondrían. ¿Y su situación geográfica privilegiada? Decían una y otra vez que esta circunstancia sólo rendiría frutos si se concretara el inicuo deseo de la gente de derecha “Que nos adopten los gringos Tal era el sueño neoliberal prianista.

No hay que olvidar la frase de James Schlezinger, secretario de Energía de Jim Carter: “ESTADOS UNIDOS NO PUEDE TOLERAR UN JAPÓN A SUS PUERTAS”.
El PRIAN fue pues indispensable para la inmediata legitimación de Salinas, para intentar más adelante una reelección como candidato de “Solidaridad”, pero con la condición sine qua non de crear en el país la infraestructura político-económica exigida por el Neoliberalismo con el que México pactó desde sexenios anteriores a través del presidente Miguel de la Madrid Hurtado y del propio Carlos Salinas, que al parecer era el jefe MMH de su jefe, El Hombre Gris . Encabezó la traición del PAN Luis H. Álvarez, de fuerte raigambre conservadora, y por Diego Fernández de Cevallos y Carlos Castillo Peraza, huestes panistas de menor estatura y comprensión, quizás ignorantes . Era un engaño a los mexicanos y una traición a las plataformas y trayectoria de su partido. 

Manuel Clouthier, candidato presidencial de Acción Nacional en la citada elección, en inicial protesta contra Salinas estableció a las primeras de cambio un gabinete paralelo como si hubiera él ganado la elección y fuera el legítimo presidente, pero poco después dobló las manos y se deslizó a lo mismo hasta que de pronto … murió en un accidente de carretera conveniente para el PRIAN, como los sufridos por tantos políticos y periodistas -entre ellos Conchello, panista, pero cuyas ideas libertarias y justas no convenían a Salinas ni Diego-. ¡Qué mal conducían los de los accidentes o que pésimos choferes tenían! 

A través del solapamiento vergonzoso del fraude electoral de 1988, el PAN, convertido en PRIAN, por fin pudo escalar sin más demora los peldaños del poder, colocando en Baja California al primer gobernador en la historia de México que no era del PRI: Ernesto Rufo Appel, quien contó con la aceptación a priori del dictatorial sistema y de los gringos. 

Al poco tiempo, el partido de apoyo, que ya no de oposición verdadera, obtuvo igualmente la gubernatura, de Guanajuato, pero por reconocimiento del triunfo de su abanderado, Vicente Fox vs el priista Ramón Aguirre, exregente de la capital e íntimo amigo de Miguel de la Madrid. El que resultó virrey fue otro panista, Carlos Medina Plascencia, amigo del ilegítimo legitimado, su tocayo, Carlos Salinas de Gortari.

Este Carlos no parecía tener vela en ese entierro organizado por el aún presidente de facto, pero la tuvo y sólo se supo por qué hasta que él mismo en 1991, cuando le negaron sus correligionarios la presidencia del PAN, confesó que había sido el propio Fox quien aparentemente estaba muy enojado por haber perdido a las malas frente al citado Aguirre , el que lo empujó a aceptar el gobierno interino del estado. Esto no le impediría a Vicente hacer shows de odio cerval contra Salinas. ¿Se necesita más evidencia que esta vieja concertación para entender que todo eran ya entonces valores entendidos en EL PRIAN y que desde el lejano 1989 existía el plan prianista de la alternancia, un pacto neoliberal a futuro entre ambos “enemigos” Salinas y Fox? De ahí en adelante el PAN escaló el poder hasta la celebrada alternancia, la victoria de Vicente Fox en el 2000, tan obviamente impulsada por el mandatario prianista y neoliberal a ultranza, Ernesto Zedillo, en cuya propia y extraña ascensión hubo fuerzas extranjeras. 

LA TRAICIÓN AL PAÍS FUE CAPAZ DE TODO.

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