Opinión

No sean nacos, compatriotas

SATIRICOSAS

Por  Manú Dornbierer

El muy mexicano epíteto se refería en tiempos pasados a gente sin cultura y sin gusto, cuyo peor defecto consistía en exhibír su carencia de clase que a veces se manifestaba agresivamente con gran desparpajo cuando tenía dinero. Pero no era tanto por maldad como por ignorancia y resentimiento de sentirse “menos”. Era naturalmente un concepto surgido de la “aristocracia” rica. Ahora ha variado o se ha ampliado el sentido del adjetivo y se le aplica por igual a gente de supuesto alto nivel por razones diversas, pero que actúa fuera de los conceptos de inteligencia, patriotismo, generosidad y limpieza moral, honestidad, a los que todos los mexicanos, ricos o pobres, que amamos al gran México, debemos aspirar si queremos que este país deje de ser “naco” y sometido a modas ajenas o nacionales equivocadas.

Hoy son nacos los que no entiendan que ESE precisamente es el cambio que perseguimos los muchos millones de mexicanos que el 1º de julio de 2018 votamos por un gobierno que privilegie los indispensables valores políticos, morales y espirituales, culturales, hoy más que nunca deficientes en un mundo al que el neoliberalismo del siglo XX de ese par nefasto de anglosajones nacos, Margaret Thatcher y Ronald Reagan, impusieron al planeta basados en uno de los mayores defectos de la Humanidad, la CODICIA y LA CORRUPCIÓN, producto una de la otra. 

NACOS CRIMINALES EN EL PODER 
Estas reflexiones de hoy tienen su origen en la terrible capa de contaminación y humo que está cubriendo en este momento de gran calor a buena parte del país. Se está culpando a los campesinos por recurrir a su antigua manía de quemar los campos para limpiarlos y preparar la siembra antes de las lluvias estivales y no están exentos de responsabilidad en la actual situación, pero los grandes criminales nacos son los que envían a sus esbirros a incendiar nuestros bosques para dañar a AMLO y a su gobierno. No soportan sus buenos resultados hasta en la economía como la renegociación de la deuda de Pemex o la baja a menos de 19 pesos del dólar o su buena relación con empresarios decentes.

Esos nacos criminales ardidos y como siempre antipatriotas son, según varias fuentes, Salinas y Calderón. Posiblemente otros también, pero de momento estos son los señalados. 

Los nacos piensan que hay que obtener dinero y poder sin que importen los medios y este par de ESPURIOS bien que lo demostraron cuando los tuvieron ambos. 

Hay decenas de dichos de la filosofía popular mexicana en la se fueron plasmando chistosos y simpáticos principios de la corrupción y han sido internacionalmente comentados para vergüenza nuestra. La BBC recogió algunos dichos: Ayúdame a ayudarte Ponte guapo.- Lo dejo a su criterio Acéiteme la mano¿Cómo nos arreglamos? No importa que robe, pero que salpique. No quiero que me den, sino que me pongan donde hay. El que no transa no avanza. El año de Hidalgo, pendejo el que deje algo. 

Hasta que un presidente culto, pero por lo visto cínico, López Portillo dijo: la corrupción somos todos y otro presidente, Peña Nieto avaló: La corrupción es un problema cultural. 

Se trata de obtener dinero al máximo sin importar si los medios son nobles o ni siquiera lícitos, muy frecuentemente delictivos y hasta criminales. Esto es sabido desde siempre. Utilizaron el argumento de vol ver a la honestidad en muchas campañas políticas presidenciales, pero incumplieron en el momento de lograr sentarse en Doña Leonor, como se llamaba a la silla presidencial de hombres sin Honor. La diferencia con AMLO es que él SI desde el poder ha tomado medidas para acabar con la corrupción, no sólo en sus discursos electoreros.

Miguel de la Madrid utilizó la “renovación moral” como slogan, y resultó como bien vio el pueblo en una gran “renovación del morral”, sin olvidar la infame persecución del hombre que encumbró a Pemex al 4º lugar de la producción mundial de petróleo en los tres y pico años que le permitieron funcionar en el mundo (fui testigo) y luego mandaron a la cárcel por pretender ser presidente, Jorge Díaz Serrano, al cual no ha ni mencionado AMLO. Sería bueno que alguien le hiciera justicia a su memoria. Si no me creen, pregunten a los verdaderos petroleros no a los empleados chayoteros de Salinas y De la Madrid (en ese orden).
 
LOS MÁS NACOS RECIENTES
En los últimos tiempos muy naco se vio el rey Felipe, cuya madre, Sofía de Grecia fue una gran reina de España. El no quiso aceptar evidencia alguna de lo terrible de conquista contra los indígenas y pedir perdón a América. Si lo hizo el mero Papa…¿por qué él no?

En México la más naca fue Denise Dresser que confundió a Ruiz Esparza con el actor gringo Richard Gere, que vino a saludar al presidente.