Opinión

Mara Robles

Por: Guadalupe Loaeza

La conocí en el 2009, el día que se fundó la Escuela de Administración Pública. Mientras escuchaba su discurso dicho con absoluta contundencia y convicción, me preguntaba quién era esa mujer. Su pelo lacio, sus anteojos, su figura esbelta asemejaba más a una joven universitaria de izquierda, rebelde y comprometida que a una funcionaria de la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal. Mara Robles Villaseñor no es una política como las otras, es distinta: espontánea, auténtica, con un enorme sentido del humor, pero sobre todo, sumamente trabajadora.

Mara es como un hada, todo lo que toca con su varita mágica lo convierte en realidad. Seguramente era así desde que era niña. Todavía no aprendía a caminar, cuando ya sabía leer. Cuando cumplió un año, ya leía todos los anuncios que veía por la calle. Los peatones se paraban sorprendidos y le preguntaban a sus padres, qué edad tenía esa pequeñita: "Un año", contestaban orgullosos. A los 12 años, no jugaba a las muñecas ni mucho menos leía cuentos de Walt Disney, a esa edad, le llamaban la atención temas sobre "la polémica entre el poder obrero democrático y la dictadura del proletariado". Desde entonces, sus amigos y familiares se dijeron que esa joven llegaría a ser una gran política, aunque ella insistía en ser pianista, estudiar teatro y canto.

Además de ser doctora en Cooperación e Intervención Social por la Universidad de Oviedo, España, y licenciada en Economía por la Universidad de Guadalajara, es una espléndida secretaria de Educación del DF. Desde el 2013, junto con el Gobierno del DF y la Secretaría de Educación, Mara Robles le ha dado en el clavo a una iniciativa genial. El programa piloto se llama SaludArte; dos palabritas mágicas que permiten educar a centenas de niños y niñas de escuelas públicas para la vida, es decir, para enfrentarse a ella con seguridad, dignidad y libertad. Esta iniciativa se lleva a cabo en 84 escuelas del Distrito Federal, donde se han beneficiado alrededor 21 mil niños. Se han servido alrededor de 2 millones y medio de comidas calientes. De lunes a viernes, los niños se quedan a comer. Las comidas están diseñadas con base en criterios de especialistas del Instituto Nacional de Nutrición y Ciencias Médicas Salvador Zubirán. Los menús están ideados por los chefs más reconocidos de México y que integran el Colectivo Mexicano de Cocina. En seguida se lavan los dientes y a partir de las 14:30 a las 17:30 horas reciben una educación complementaria de teatro, música, danza y activación física.

En este mismo programa SaludArte, se incluyen clases de música con diferentes instrumentos. El domingo 20 de julio, un coro magistral de alrededor de 400 niños interpretó en la Sala Ollin Yoliztli, piezas tradicionales mexicanas, así como la presentación de un ensamble musical con alrededor de 600 niños que ejecutaron sus instrumentos. El objetivo era demostrar el avance en el aprendizaje por parte de los niños en sus talleres de música y canto. Al día siguiente, en el Teatro de la Ciudad, se presentó una gala de danza y teatro con piezas tradicionales y otras contemporáneas originales. Los niños "rapearon" y bailaron.

Lo mejor de todas estas iniciativas del gobierno del DF sucedió ayer en la Biblioteca México, en el patio Octavio Paz. Fue la graduación de 500 adultos mayores alfabetizados. Así como 577 estudiantes que concluyeron su "Bachillerato a Distancia" y "Bachillerato Digital". A todos ellos se les dieron, en presencia del doctor Miguel Ángel Mancera, sus constancias y sus certificados, respectivamente. Doña Olga, de 81años, recibió su certificado de conclusión del bachillerato. Seguramente cuando llegó a casa, muy orgullosa se los enseñó a sus nietos y bisnietos. No hay que olvidar que en el Distrito Federal existe un analfabetismo residual que abarca alrededor de 140 mil adultos. Quién lo diría. Pero ahora ya tienen oportunidad de estudiar, inscribiéndose en el programa de Alfabetización de la Secretaría de Educación. Basta con consultar la página: www.educacion.df.gob.mx

Ojalá que este programa sea un ejemplo para las escuelas de otros estados, tanto públicas como privadas, porque la meta del doctor Mancera es que al final de su administración, todas las escuelas públicas de la Ciudad de México, de educación básica, tengan el programa SaludArte.

Mara, esta hada adorable y sumamente eficaz, tiene otros muchos retos para el arranque del nuevo ciclo escolar. No obstante no los quiere dar a conocer, porque prefiere darle a la ciudadanía del DF otras sorpresas...

gloaezatovar@yahoo.com