Opinión

Antonio Cánovas

HOY EN LA HISTORIA

Por  Marco Antonio Berrelleza

Antonio Cánovas del Castillo nació en Málaga, España, en 1828. Tan solo tenía 13 años de edad cuando murió su padre, un hombre que fue su maestro. Al mismo tiempo que realizaba otras actividades estudió el bachillerato. A los quince años de edad fundó un semanario de corta duración.

En 1845 viajó a Madrid para dedicarse a la literatura, bajo la protección del escritor Estébanez Calderón, tío de su madre. En la capital española estudió la carrera de derecho y estrechó relaciones con los medios intelectuales y políticos de la época. Apasionado por la historia, demostró sus dotes de historiador crítico y pragmático en sus Estudios del reinado de Felipe IV. Fue un intelectual que siempre trató de aprovechar el conocimiento de la historia para no repetir los errores del pasado. La historia, expresó, me ha llevado a la política. Se inició en la política en 1854 colaborando en la redacción del Manifiesto de Manzanares. Para 1873 Cánovas era ya un hombre político indiscutible.

“Los puntos esenciales de su pensamiento político derivan de su experiencia histórica. Definía a la nación como una realidad independiente, resultado de la historia”. Su carrera de político conservador es muy larga. Murió asesinado el 8 de agosto de 1897 en el balneario de Santa Águeda, Guipúzcoa, por el anarquista italiano Angiolillo.