Opinión

Contra el pueblo

HOY EN LA HISTORIA

Por  Marco Antonio Berrelleza

En febrero de 1913 el general Victoriano Huerta usurpa el poder constitucional asesinando al presidente Francisco I. Madero y al vicepresidente José María Pino Suárez. Huerta siempre tuvo problemas con la Cámara de Diputados y de Senadores, a las que no pudo someter ni siquiera con los asesinatos del diputado Serapio Rendón y del senador Belisario Domínguez. Cuando la Cámara de Diputados mandó investigar la presión que sufría la legislatura de Querétaro, Huerta mandó disolverla y aprehendió a todos los diputados federales el 10 de octubre de 1913. El decreto dice: “Al hacerme cargo de la presidencia interina de los Estados Unidos Mexicanos, mi más ferviente anhelo fue y ha sido y sigue siendo, realizar la paz de la República, aceptando los sacrificios y las responsabilidades que demanda esta gigantesca labor.

Uno de los verdaderos sacrificios a que me he visto obligado, es la expedición del decreto en el que se consigna la disolución del Poder Legislativo, al cual siempre traté con el mayor acatamiento, procurando también, con el mayor ahínco, hacer una perfecta armonía entre los Poderes de la Unión; desgraciadamente he fracasado en este supremo deseo porque la Cámara de Diputados ha demostrado una sistemática e implacable hostilidad para todos y cada uno de los actos de mi gobierno…”. Poco después, la Cámara de Senadores se disuelve a sí misma.