Opinión

Culiacán, capital

HOY EN LA HISTORIA

Por  Marco Antonio Berrelleza

El primero de agosto de 1873, don Eustaquio Buelna, gobernador de Sinaloa, sale de Mazatlán, capital del estado, para Culiacán, pasando por Cosalá, con el fin de arreglar el cambio de capital. El 4 de septiembre la diputación permanente del Congreso expide en Culiacán la convocatoria para la sesión de la nueva Legislatura, el día 16 se instala, y el 20 declara a Culiacán capital del Estado: “Artículo único. Se declara que la ciudad de Culiacán Rosales es la capital del estado de Sinaloa, y a ella debe trasladarse la residencia fija de los supremos poderes del mismo”.

El histórico decreto, firmado por J. María Gaxiola, en su carácter de diputado presidente, y por los diputados secretarios A. Blancarte y Demetrio Ibarra, fue publicado por el gobernador Buelna el mismo día de su aprobación en la legislatura. Según el propio Buelna, con esta medida definió la nueva política de su gobierno, “significando que ya no estaría a merced de las especulaciones extranjeras y quedaría fuera del alcance de la hostilidad inmediata que en caso contrario solía declarársele”.

A decir del propio mandatario, desde entonces el gobierno tuvo mayor libertad para dictar las medidas hacendarias que convinieran al fisco, sin tener la presión de los ricos comerciantes extranjeros del puerto de Mazatlán. Eran tiempos muy difíciles, la violencia se había apoderado del estado.