Opinión

Enemigo social

HOY EN LA HISTORIA

Por  Marco Antonio Berrelleza

Ochenta y ocho años de edad tenía cuando murió, el martes 14 de agosto de 1951, en su mansión de Beverly Hills, el multimillonario californiano, magnate de la prensa estadounidense, William Randolph Hearst. Louis Untermeyer, en Forjadores del mundo moderno, nos dice que “la biografía de William Randolph Hearst es la historia del triunfo menos glorioso en el periodismo norteamericano y del fracaso más rotundo en la política de los Estados Unidos.

Su carrera ofrece el mayor contraste con la de su principal rival, el Amo de la Prensa, Joseph Pulitzer. Este último, que comenzó como especialista en reportajes sensacionales, hizo que tanto su diario como el periodismo de su época alcanzaran un mayor nivel de liberalismo; Hearst, que comenzó como arrebatado paladín de los humildes, terminó como enemigo de las reformas sociales e instigador del sensacionalismo más extremado.

Llevado por su inclinación a la exageración, vivió aparatosamente en su vida particular y en forma irresponsable como periodista. Si no existían en su torno sensaciones, Hearst las creaba.

Trasformaba los sucesos corrientes en crisis diarias; creó en el público una sed creciente de conmociones y, poseedor de una enorme fortuna y de un sentido ilimitado del poder no solo fue director de una enorme cadena de periódicos, sino también dictador de la palabra impresa”.