Opinión

La Valentina

HOY EN LA HISTORIA

Por  Marco Antonio Berrelleza

La plazuela Rosales es, sin duda, de mucha importancia en la vida de quienes radican en Culiacán, sobre todo para los estudiantes.

Hay muchas historias sobre su origen, incluso en un plano que se levantó en septiembre de 1861 por órdenes del gobernador Plácido Vega se le denominaba plazuela de la Cruz.

En los años ochenta del siglo XIX la plazuela Rosales se había convertido en lugar de reunión de los habitantes de Culiacán, sobre todo para escuchar la banda de música del estado dirigida por don Ángel Viderique, músico llegado a Culiacán desde mediados de los años setenta.

En esa legendaria plaza, Viderique estrenó el 16 de septiembre de 1885 La Valentina, de origen sinaloense, lo mismo que La Adelita, ambas encontradas por el músico guanajuatense por los rumbos de Bacurimí.

Cuando don Ángel terminó la ejecución de La Valentina, que duró cuarenta y cinco minutos, fue llevado en hombros a la cantina El Transvaal, de Francisco Blancarte, en donde fue bañado en cerveza y otros licores, según apunta Alfredo Ibarra Jr. Después fue llevado en hombros a su casa.

Ángel Viderique, nacido en Valle de Santiago, en 1845, fue traído a Culiacán para que se hiciera cargo de la banda del estado.

No sabemos con precisión en qué año abandonó la entidad sinaloense. Murió a los 98 años en la capital mexicana, en medio de la mayor pobreza.