Opinión

Leyva Solano

HOY EN LA HISTORIA

Por  Marco Antonio Berrelleza

A las 17:00 horas del día 13 de junio de 1910, el capitán Ignacio Herrera y Cairo, jefe de las fuerzas rurales del Estado, le aplicó la ley fuga al profesor Gabriel Leyva Solano. Años más tarde, Herrera y Cairo manifestó: “Que por orden verbal del prefecto de Sinaloa, capitán Antonio Barreda (que ebrio festejaba su onomástico), fusiló al señor Gabriel Leyva como a un kilómetro antes de llegar a Cabrera de Inzunza, habiéndole dado dos balazos por la espalda a Leyva los soldados Jesús Medina y Rafael Ochoa, y como Leyva no muriese, con pistola le dieron otros dos, uno en el pecho y otro en la cara, y enseguida mandó avisar al prefecto Barreda que estaba cumplida la orden”.

Poco antes de ser asesinado Gabriel Leyva Solano, en abril de 1910, el licenciado Jesús Gallo llegó a la villa de Sinaloa como juez de Primera Instancia. Sin embargo, de improviso fue sustituido por el licenciado Ignacio M. Gastélum, a la sazón diputado de la Legislatura local, llegado desde Culiacán.

En carta que envía desde Hermosillo al coronel Gabriel Leyva Velázquez el 13 de julio de 1930, Jesús Gallo expresa que el crimen fue planeado por el prefecto Antonio Barreda “en complicidad con el licenciado Ignacio M. Gastélum, que se ofreció a Redo para ir a Sinaloa como juez, en mi lugar, para facilitar la perpetración del vil asesinato”.