Opinión

Los cornudos

HOY EN LA HISTORIA

Por  Marco Antonio Berrelleza

En noviembre de 1864 los franceses se apoderaron de Mazatlán para quedarse durante dos años. Al principio los mazatlecos los miraban con odio, incluso armados. Sin embargo, con el paso del tiempo todo cambio. La mayoría de los mazatlecos habían terminado casi aceptando a los invasores.

Y florecieron los negocios de amor. Y algunas hermosas, solteras o casadas, prefirieron a los franceses. Las que tenían amantes los dejaban por los galos. Los cornudos aparecieron por todas partes. Los comerciantes, ni se diga, andaban felices. Frotándose las manos. Pero pronto las costeñas se decepcionan, porque nada pueden esperar de los europeos. “¡Pobres de nuestras costeñas!

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Acostumbradas a un pronunciamiento anual para que con el contrabando o los préstamos, empleados, comerciantes y soldados puedan regar el templo del amor con más onzas que si se tratara de flores, protestan en vano contra la mezquindad de los franceses; no les queda ni el recurso de casarse con ellos para hacerlos cornudos; porque ellas no tienen dote, y porque los expedicionarios parece que han nacido con cuernos”, escribe Ignacio Ramírez el Nigromante a Ignacio Manuel Altamirano, en 1865, carta que fue publicada por El Semanario Ilustrado el 20 de noviembre de 1868, cuando ya los franceses hacía dos años se habían marchado de nuestro país.

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