Opinión

¡Margarita sale; gana Meade!

Por: Ricardo Alemán

Hoy la noticia no es la renuncia de Margarita Zavala a la candidatura presidencial independiente, lo cual se filtró desde la mañana de ayer.

Hoy la noticia es que los votos, simpatizantes o seguidores de Zavala caerán, en su mayoría, a la “buchaca” del candidato José Antonio Meade.

Y también hoy obligan las preguntas: ¿Qué pasó? ¿Por qué Margarita tiró la toalla? ¿Fue un fracaso su candidatura independiente…?

1.- Era evidente, para todo el que estuviera atento del proceso electoral, que la candidatura de Margarita Zavala se había derrumbado. Y solo era cuestión de ver que, conforme aparecían nuevas encuestas, sus números marcaban un descenso sostenido.

2.- Y es que de un primer momento esperanzador, cuando Margarita renunció al PAN, su propuesta no se mantuvo en el ánimo ciudadano, no mostró la contundencia y menos la trascendencia que muchos esperaban.

3.- Nunca se cumplió el objetivo central de la candidatura de Margarita, que era arrebatar el voto inconforme con la imposición de Ricardo Anaya. Nunca cuajó una propuesta que si bien tenía todo el peso y la historia del panismo, en los hechos no apareció como alternativa al PAN de Anaya.

4.- Además, toda campaña político electoral debe ser acompañada por un ejército de apoyos económicos. Y si dudan del fracaso, horas antes de anunciar su declinación, Zavala reconoció una severa crisis económica en su grupo de campaña. Ya no tenía dinero ni para el pago de la nómina de su equipo cercano.

Lo cierto es que la candidatura de Margarita Zavala se había quedado sin los recursos elementales. Y en política, lo dijo Carlos Hank, “un político pobre es un pobre político” y un candidato o candidata sin dinero es un candidato muerto.  

5.- Contrasta la abundancia de recursos en candidaturas como la de AMLO y el Bronco y la medianía económica del equipo de Margarita. ¿Qué pasó? Elemental, los empresarios que prometieron recursos a la señora Zavala la dejaron sola. En cambio, el tramposo Jaime Rodríguez Calderón, hasta hoy sigue recibiendo carretadas de dinero, público y privado. Pero el Bronco no declinará porque no cuenta con la dignidad y las agallas de la señora Zavala, que respetó a los electores y se respetó a ella misma.

6.- Pero no solo se trata de un asunto de dinero. No, en el fondo se trata de un proyecto, de la figura de la candidata o el candidato; se trata de la capacidad de incidir en la decisión de los electores.

Y queda claro que los electores mexicanos tienen (tenemos) una buena dosis de machismo. Es evidente que no convenció ni el proyecto ni la candidata, a pesar de que Margarita es un cuadro político de excepción y con las manos limpias.

7.- ¿Quién resulta ganador con la derrota de Margarita Zavala? Al minuto siguiente de que se hizo público que Zavala declinaría su ambición presidenciales, empezó la “rebatinga” por los votos que deja sueltos. Por eso el vocero de la hoy excandidata dijo que no declinaba a favor de ningún aspirante presidencial.

Y podrán “decir misa”, pero lo cierto es que los votos que tenía Margarita caerán en la cuenta de José Antonio Meade. ¿Por qué?

8.- Porque los seguidores de la señora Zavala apoyaron su causa en contra de la imposición de la candidatura de Ricardo Anaya. Y sí esos simpatizantes nunca votarían por López Obrador, luego de Margarita Zavala, su primera alternativa es José Antonio Meade.

9.- Por eso el nuevo presidente del tricolor, René Juárez Cisneros, se apresuró a hacerle una invitación formal, respetuosa, pero contundente. Y es que, a querer o no, las propuestas y el proyecto de Margarita y Meade tienen una importante identidad.

10.- También por eso, el candidato Ricardo Anaya trató de congraciarse con Margarita Zavala y la llenó de elogios mediante un mensaje en redes que, en realidad, pareció un insulto y una ofensa.

Dice el refrán político: “las calabazas se acomodan con el andar de la carreta”.

La elección presidencial se acomoda y veremos sorpresa tras sorpresa. Y es que, a querer o no, aún no hay nada para nadie.

Al tiempo.