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Opinión

Más capital político para Anaya; hasta Margarita votaría por él

Por: Luis Enrique Ramírez

Margarita Zavala. Foto Reforma

Margarita Zavala. Foto Reforma

El anuncio, justo ayer, de que la Seido atraerá el caso por presunto lavado de dinero en el que se menciona a Ricardo Anaya ensombreció el último debate presidencial del 2018.

Damos por hecho que el panista le sacará ventaja electoral al hecho al victimizarse, sobre todo en el marco de un debate que concentraba ayer la atención ciudadana, lo mismo en redes sociales que en comentarios en centros de reunión y oficinas.

El puntero sigue siendo Andrés Manuel López Obrador, pero esto no se acaba hasta que se acaba. Aún faltan 18 días para las elecciones del 1 de julio.

Por el temario y el formato, los priistas esperaban también una especie de «milagro político» que permitiera levantarse a su candidato: José Antonio Meade. Hasta conferencia de prensa tiene anunciada para hoy el líder estatal del PRI, Carlos Gandarilla García, a las 11:00 horas en la sala de juntas del edificio sede del tricolor en Culiacán. A eso le llamamos buena actitud.

EL ÚLTIMO ROUND. La transmisión en vivo de EL DEBATE vía Facebook desde el Gran Museo del Museo del Mundo Maya en Mérida incluyó, como siempre, la llegada de los candidatos y su mensaje previo.

Ahí, Jaime Rodríguez, el Bronco, equiparó el debate a una pelea o lucha en un ring. Mañana les compartiremos aquí nuestras impresiones, dado que es nuestra obligación entregar la columna temprano, en respeto a los horarios de cierre.

Lo que pudiéramos denominar «la pelea preestelar» de ayer en Sinaloa fue el debate entre candidatas y candidato a la presidencia municipal de Salvador Alvarado, organizando por Editorial EL DEBATE.

Creímos que resultaría complicado para Carlo Mario Ortiz, quien busca reelegirse como candidato de Todos por México. Sus tres contrincantes son damas: Mónica Sánchez (Por México al Frente), Mayté Figueroa (PES) y Juana López (PAIS), pero ¡qué manera de dar la pelea sin lanzar un solo golpe! Ni el mínimo gesto de agresión, vaya, por parte de Carlo Mario, obviamente centro de los ataques de sus competidoras. A modo de golpes lanzó propuestas, y eso lo consagró no solo como triunfador del debate, sino como seguro ganador de la elección constitucional. Felicitamos su elegancia y buen manejo, que hablan de cómo debe conducirse un buen político.

POR CIERTO... Que la ausencia de Sylvia Treviño al debate de EL DEBATE se debió a presiones de Melesio Cuen, cuentan sus allegados. Que la señora Felton prefirió no contrariar a tan poderoso personaje (quien ya no solo es la voz de mando en el PAS, sino también en el PAN, dado que Adolfo «Popo» Rojo anda metido de tiempo completo en su campaña para diputado federal) y agachó la cabeza sin decir nada, pese a que es una mujer que sabe dar la guerra.

Por andar en «señora de buenos modos», doña Sylvia prefirió dejar tan valiosa oportunidad no solo para la contienda por la senaduría, sino por la vitrina que le brindaban las plataformas de esta casa editorial: que de una vez por todas demuestre que tiene un valor por sí misma, y no por ser «la esposa de». Ahora resulta que, cuando no la manipula Carlos Felton, lo hace Melesio Cuen.

Sylvia les dejó el escenario completo a sus contrincantes, y vaya que supieron lucirse. El intercambio de ideas y propuestas entre Rosa Elena Millán Bueno (Todos por México) e Imelda Castro Castro (Juntos Haremos Historia) fue de verdadera altura política, como pocos hemos visto, sin ataques ni descalificaciones personales, pero, eso sí, golpes políticos y certeros los hubo, ¡y de qué calibre!

LA LÍNEA. Con la declaración de que ella en lo personal votará por quien vaya en segundo lugar, que en este momento reconoció es Ricardo Anaya, la excandidata presidencial Margarita Zavala lo dijo todo. Se los dejó de tarea a sus seguidores, a quienes dejó en libertad de votar por quien deseen. Tremendo anuncio, y eligió a Culiacán, Sinaloa, para hacerlo.

En esta nota:
  • Debate presidencial del 2018
  • Lavado de dinero
  • Ricardo Anaya