Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

0 0

Más equidad de género en 2014

DIVAGACIONES DE LA MANZANA

En la historia de la humanidad, el hombre y la mujer han constituido, juntos, un punto de partida, aun cuando a través del tiempo no hayan compartido los mismos derechos ni gozado de igualdad de oportunidades. Me refiero al proverbial tema de lo que ahora se denomina inequidad de género.

Aun así, en diferentes épocas y lugares se han registrado excepciones, gracias a lo cual brillantes mujeres pudieron alcanzar grados de poder tan elevados como un faraón o un rey, con la responsabilidad de dirigir los destinos de un pueblo o el desafío de realizar actos heroicos y meritorios.

Ahí está la todopoderosa Cleopatra en el Antiguo Egipto o la mítica reina de Saba. O bien, personajes de la Biblia tan destacados como Ruth o Sara, entre muchos ejemplos más.

Me refiero a mujeres que probaron en sus difíciles épocas que contaban con las capacidades y talentos que sólo eran atribuibles a los varones, quienes las desplazaban y marginaban para destinarlas sólo a tareas secundarias y de complemento bajo los dictados masculinos. En fin, podríamos hacer una larga lista de mujeres que en su momento participaron e influyeron favorablemente en su entorno, nación o imperio.

Otros ejemplos en épocas posteriores son la Juana de Arco, quien se reveló y lideró al pueblo francés contra los invasores ingleses, así como Catalina la Grande en Rusia e Isabel I en Inglaterra.

Pero me interesa ahora referirme sobre todo a algunas grandes mujeres que brillaron en el ámbito del arte y la cultura. Con referirnos sólo a Hispanoamérica podemos ejemplificar la enorme capacidad y talento que ha desplegado la presencia femenina en el campo del arte y la cultura.

Cómo no pensar, por ejemplo, en Santa Teresa de Jesús y su fina y profunda poesía, o en la valenciana Isabel de Villena, también religiosa, quien destacó en las letras hacia finales de la Edad Media. O en Florencia Pinar, otra escritora relevante del siglo XV, o la humanista y políglota Luisa Sigea, además de varias literatas de esa misma época, como Ana de San Bartolomé o Ana de Jesús, hermanas carmelitas, que en conjunto formaron una pléyade de brillantes mujeres. ¿Y qué me dicen de las poetisas del Siglo de Oro español? Como Cristobalina Fernández de Alarcón y María de Zayas y Sotomayor, autora de Novelas amorosas y ejemplares –conocidas como "el Decamerón español"–, entre muchas más.

Desde luego, tengo presente a nuestra genial Sor Juana y la maravillosa obra que nos heredó, lo mismo en poesía que en teatro. Pero también a Oliva Sabuco, que destacó en la ciencia y la filosofía, a quien menciona, junto a otras, el egregio hombre de letras Lope de Vega en su libro Laurel de Apolo, que viene a ser una especie de catálogo de grandes poetas.

Y si nos centramos en el caso de México, veremos que con el correr de los siglos las mujeres se han seguido abriendo paso para destacar en otras disciplinas artísticas, como la pintura. Baste mencionar, ya ubicados en el siglo XX, a artistas visuales de la talla de María Izquierdo, Cordelia Urueta, Aurora Reyes y, por supuesto, la incomparable Frida Kahlo.

En nuestros días podemos hablar de una presencia más equitativa entre hombres y mujeres, que indistintamente sobresalen en el arte y la cultura del México contemporáneo y que confirman lo que ya sabíamos: las mujeres podemos ser tan capaces –e incluso más– que muchos hombres (sin ánimo competitivo, sino de complementariedad) en la literatura, la música, la pintura o cualquiera de las diversas manifestaciones artísticas.

En todo caso, quiero que este texto constituya un buen deseo, mejor aún, una plena certeza de que en este 2014 que estamos estrenando florecerán muchas obras más, en cantidad y calidad, creadas por destacadas mujeres mexicanas en los más diferentes rubros de nuestro acontecer social, político, económico, cultural y deportivo.

Sin duda, sí, hemos avanzado, pero aún falta camino por andar. La lucha por la equidad sigue y de seguro dará nuevos y buenos frutos.

[email protected]