Opinión

«Más perdidos que un jocoque», morenistas en el caso Escuinapa

Por  Luis Enrique Ramírez

El ciclón tropical Willa ocasionó muchas perdidas en Escuinapa.

El ciclón tropical Willa ocasionó muchas perdidas en Escuinapa.

Algunos morenistas en el poder continúan fieles a su inveterada costumbre de criticar por criticar. La inercia los rebasa: es lo único que han hecho durante décadas. Pero se equivocan: hoy son parte del gobierno o del Estado. Actuar como lo hacen equivale a escupir para arriba.

Lo decimos tras la desafortunada reunión a la que ayer convocaron seis diputados locales, uno federal, un senador y el presidente municipal en Escuinapa con los productores afectados por el ciclón Willa.

El orden del día consistió exclusivamente en descalificar todo cuanto han realizado el gobernador Quirino Ordaz y su equipo para hacer frente a la contingencia sufrida no solo por los productores, sino por muchos otros pobladores.

Se han distribuido todos los apoyos al alcance (el de empleo temporal, por ejemplo, que es estratégico) y cierto, falta todavía, pero eso no depende de la administración estatal, sino del ámbito federal. Los morenistas saben perfectamente que el flujo de esos recursos no suele darse con la rapidez que sería deseable. Sin embargo, ayer dedicaron la reunión a «grillar». Desde el inicio hasta el final se ocuparon en criticar en forma por demás injusta al Gobierno del Estado y prometieron (ya se la sabe) que ellos serán quienes resuelvan todos los pendientes que existan una vez que inicie la presidencia de Andrés Manuel López Obrador.

Su pretensión obvia era ponerle en contra a la gente al gobernador. No lo lograron, puesto que ellos más que nadie saben de los esfuerzos que se han llevado a cabo. Claro que aceptaron las promesas de apoyo, e hicieron bien.

Encabezaron la reunión la presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, Graciela Domínguez Nava, y el senador Rubén Rocha Moya. Participaron también los diputados locales Flor Emilia Guerra, Eduardo Mascareño, José Antonio Crespo y Victoria Sánchez; el diputado federal Maximiliano Ruiz Arias y el alcalde Hugo Enrique Moreno, así como los principales agricultores y ganaderos de la región.

El encuentro tuvo lugar ayer por la tarde-noche en el salón Libanés de la cabecera municipal de Escuinapa.

Las formas no fueron las correctas.

«Echarle tierra» al gobernador no contribuye más que a la división de esfuerzos. Trabajar mano a mano legisladores y gobierno es lo único que puede servir para construir, para sumar y, por ende, resolver. Quizá les ganó el protagonismo y el golpeteo antigobierno que les urge dejar en el olvido. En la circunstancia actual de Morena, ese discurso anquilosado ya está fuera de lugar y solo viene a confundir y generar ruido. La actitud de los morenistas fue desatinada, no contribuye a nada, al contrario: resta. Esperamos que del otro lado se imponga la cordura que en Rocha, Domínguez y compañía brilla por su ausencia.

OTRA. La senadora Imelda Castro no asistió a la reunión en Escuinapa, pero por su lado incurrió en el mismo error: sin base alguna, declaró que el Gobierno del Estado no hace nada para salvaguardar a las mujeres. Habló por hablar (craso error), sin sustentad sus dichos en información precisa.

Frente a lo delicado que resulta que la senadora por Sinaloa cometiera en público semejante desacierto, ayer la doctora Reyna Araceli Tirado Gálvez, directora del Instituto Sinaloense de las Mujeres, le respondió.

«La alerta de violencia de género contra las mujeres (AVGM) decretada para Sinaloa no es una panacea ni tampoco es una varita mágica para resolver el agravio de los feminicidios en nuestra entidad —explicó—. Lo que la AVGM promueve es la construcción de una política pública para contrarrestar la violencia de género».

Castro «se voló la barda» al afirmar que desde que se activó la a AVGM no se ha visto ningún resultado, sino que al contrario, los feminicidios han ido en aumento. «Eso es impreciso», le contestó Tirado. Al cierre de octubre, se registró una cifra acumulada de 37 feminicidios, contra 73 casos que se contabilizaron para octubre del 2017: la cifra ha disminuido un 49 por ciento.