Opinión

Más retrocesos

Por  Jorge Luis Lozano

Pasan los días, y la Administración municipal que encabeza el alcalde de Mazatlán, el morenista Luis Guillermo Benítez Torres, genera más motivos para que los porteños se preocupen. Se muestra indiferente ante la advertencia de que se investigan posibles irregulares que ha cometido, se muestra intolerante hacia los cuestionamientos de la prensa, condena la opinión de periodistas, da nombramientos a puerta cerrada y autoriza proyectos a puerta cerrada. Ayer, el munícipe se dio el lujo de presentar al cabildo y, con el respaldo incondicional de la mayoría morenista, logró que se autorizara el Plan Municipal de Desarrollo 2019-2022. 

El proyecto es uno de los actos más importantes de su Administración, pues define el rumbo que se le pretende dar a su Gobierno y establece las prioridades en el ejercicio de los recursos públicos y la recaudación de impuestos.

Es de un obvio interés público, sin embargo, de manera sistemática se mantuvo en secreto hasta que se realizó la sesión de cabildo.

La convocatoria no se hizo pública, y el análisis del proyecto se hizo sin la presencia de los representantes de los medios de comunicación, sin la invitación a los líderes de los sectores y con una escasa presencia de funcionarios del municipio. 

Es la última de una serie de acciones desafortunadas que hacen cuestionarse, ¿qué está haciendo el equipo de asesores que paga el munícipe con recursos del erario? Y es que el munícipe parece retroceder de manera sostenible en materia de trasparencia y rendición de cuentas. 

Aún no se apaga la polémica por la salida de seis de sus funcionarios de primer nivel en un mes, lo que significa casi la mitad de su equipo de trabajo, a lo cual se le ha sumado en polémica las acusaciones de nepotismo, tráfico de influencias y otros desórdenes que a la administración se le han atribuido.