Opinión

Mataderos en las sombras

Por  El Debate

Hace ya mucho tiempo que se anunció en Mazatlán la construcción de un rastro Tipo Inspección Federal para tener carne que sea procesada con los más altos estándares de calidad que establecen las Normas Mexicanas en la materia; sin embargo, el proyecto ha ido avanzando lento.

Lo que tenemos es un rastro viejo y altamente contaminante. Basta con registrar la cantidad de ocasiones en que los vecinos han denunciado el brote de sangre y vísceras desde sus drenajes, tanto en calles y casas, para darse cuenta de que la operación del matadero municipal no es la mejor.

Sin embargo, es mejor que cualquier otro matadero ilegal. Se sabe que en las comunidades rurales, desde prácticamente toda su historia, los habitantes acostumbran a matar sus reces, cerdos, borregos y pollos para el consumo propio o la venta. No existe un control sobre ese mercado, como tampoco sobre la alimentación que los hatos reciben de parte de los criadores. Antier se registró en Villa Unión una intoxicación ligada al consumo de carne, y las investigaciones están en proceso.

Sin embargo, desde ya es una situación que nos permite recordar cómo en nuestro municipio hay matanza de animales en cuestionables condiciones de salubridad, lo cual representa un alto riesgo.

Falta trabajo más arduo para prevenir la matanza insalubre de animales para consumo humano, más en un destino turístico como Mazatlán que busca tener en la gastronomía una de sus mejores cartas.