Opinión

Melissa y sus méritos al PMJ

MI PUNTO DE VISTA

Por: Luis Alfonso Félix

A partir del sábado comenzará la cuenta regresiva para que el Congreso del Estado otorgue el Premio al Mérito Juvenil 2014, un reconocimiento que tal vez para muchos no tenga el mismo peso que el Premio Estatal del Deporte, pero que no deja de ser un estímulo importante para quienes aspiran a ganarlo.

Como ustedes saben, nuestros diputados —los que no participan en bataholas con sexoservidoras— establecieron este galardón hace algunos años, como una forma de honrar el esfuerzo de quienes durante el último año destacaron no solamente en el rubro deportivo, sino también en el campo académico, ciencia, tecnología, cívico-social y el arte, como una forma de promover e impulsar dichas actividades fundamentales para su desarrollo integral.

El cierre de registro será este 29 de agosto, para que una o dos semanas más tarde el jurado calificador delibere quién o quiénes son los ganadores.

Pero lo que me toca destacar en este espacio es en lo deportivo, y resaltar los méritos de la tetracampeona nacional de boxeo Melissa Esquivel para ser tomada en cuenta y reconocerle los extraordinarios méritos que la eldoradense tiene como para ser una importante y digna aspirante.

Sé que habrá muchas damitas más con virtudes de sobra para soñar con el pergamino y los suculentos 25 mil pesos que el Congreso desembolsará —no de sus bolsillos, sino de nuestros impuestos, que quede claro— para el ganador de cada rama.

Pero si en estos momentos existe alguien que en los últimos cuatro años ha sido un ejemplo de lucha, tenacidad, constancia y amor por el deporte, y sin que nunca antes nadie haya volteado a reconocerle hasta la última gota de sudor que ha dejado en el gimnasio, es precisamente la multimedallista sinaloense.

Carrera. Melissa vive su último año en proceso de Olimpiada Nacional. Al cumplir su ciclo Sinaloa perderá un talento transformado en presea dorada.

La pugilista cursaba el sexto año de primaria cuando se colocó unos guantes. Desde los 16 comenzó a escribir una hazaña que no tiene precedente alguno.

Sí, porque a los 16 (2011) disputó su primera Olimpiada gracias a un error de la Conade, que omitió la edad límite (19) al lanzar la convocatoria. Su entrenador Marco Antonio Santos se aferró a lo que dictaba el documento y logró inscribirla en el proceso de eliminatoria desde la etapa municipal.

En ese año Melissa ganó la primera de sus cuatro preseas doradas que acumula en igual número de asistencias a la magna fiesta nacional.

Allí surgió la historia que seguramente terminará en leyenda. La chamaca tiene mucho camino por recorrer y triunfar, como ya lo hizo en los Torneos de Los Barrios de EL DEBATE, en las eliminatorias municipales y estatales, y en aquel Torneo Todo por el Todo que se celebra en Tijuana, al que acuden boxeadoras de otros países y que Melissa ganó en el 2010 siendo todavía una pequeña que se divertía con juguetes.

Otro gran mérito de Esquivel es que, desde que subió a un cuadrilátero por primera vez sólo ha tropezado en dos ocasiones. En todo el proceso de Olimpiada no existe una tarjeta que la registre como perdedora.

Melissa ha acudido a torneos internacionales como aquel de Canadá buscando un boleto para Londres 2012 y donde sufrió su segunda y última derrota.

Como anécdota, en un duallmeet celebrado en Tepic, peleó tres veces la misma noche, y a todas las desconectó de este mundo con su poderosa pegada. ¿Acaso no son méritos suficientes?

Al menos la UAS ya le reconoció en este 2014 que vale lo que pesa.

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Ayer Dios me permitió escribir estas líneas; hoy sólo Él sabe si podré hacerlo de nuevo.