Opinión

México, pueblo agraviado

Así que los discursos políticos tradicionales quedan hechos añicos frente a esa realidad irrefutable, por más que se empeñen algunos políticos en prometer cambios.

Por: Saúl Lara Espinoza

Hemos examinado una gran cantidad de mensajes en las redes sociales, y prácticamente en el 100 % se revela enojo. Quizá ello se reflejará en las urnas el 1.° de julio de este naciente año 2018.

A través de dichas redes, observamos en México a un pueblo agraviado; mientras que en los discursos oficiales, la propaganda gubernamental, incluidos por supuesto la del Partido Revolucionario Institucional, ya no convencen, por más esfuerzos que se hagan.

Posiblemente porque los saldos negativos están a la vista, y se evidencian con el examen de los números duros. Esto es, las estadísticas analizadas junto a los indicadores y las variables elementales o estructurales. Entre ellas, la corrupción, la inseguridad pública y la pobreza –tanto moderada como extrema–. Si no lo creen así, solo veamos algunos datos.

La corrupción es de alrededor de un 10 % del producto interno bruto, la cual equivale, según datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), en aproximadamente 2.0604 billones de pesos anuales; dinero con el cual se puede eliminar de un solo golpe la pobreza extrema que hay en el país; corrupción con cuya cantidad se pueden eliminar al menos un par de variables estructurales que la configuran. Por algo México ha sido catalogado como el país más corrupto de América Latina y el Caribe.

En lo que respecta a la inseguridad pública –considerada como la principal amenaza para la economía mexicana–, queda evidenciada por el simple hecho de que casi el 73 % de los mexicanos mayores de dieciocho años se siente inseguro.

Y no es para menos, ya que en el régimen de Enrique Peña Nieto, suman, hasta ahora, casi 140 mil homicidios; estimándose para este año 2018 alrededor de 25 mil más que, sumados a los cinco años anteriores, el actual gobierno priista saldrá aproximadamente con 165 mil muertes violentas.

El gobierno panista de Felipe Calderón Hinojosa, se registraron poco más de 121 mil muertes violentas que, junto al sexenio de Peña Nieto, sumarán alrededor de 280 mil homicidios dolosos; observando con ello que en México, en esos dos sexenios, se han suscitado más muertes violentas que la guerra de Medio Oriente, particularmente en Siria, pues al año 2015, se tenían registrados en ese país 230 618 decesos con motivo de esa conflagración bélica; mientras que en nuestro territorio nacional teóricamente vivimos en paz. Menos mal.

Por otra parte, en lo que se refiere a la variable socioeconómica de pobreza, según datos del Coneval al 2016, en nuestro país había alrededor de 53.4 millones de mexicanos en situación, precisamente de pobreza.

También se tienen registrados poco más de 86.3 millones de habitantes con al menos una carencia social. Igualmente existen registros oficiales de alrededor de 62 millones de habitantes con ingreso inferior a la línea de bienestar.

Así que los discursos políticos tradicionales quedan hechos añicos frente a esa realidad irrefutable, por más que se empeñen algunos políticos en prometer cambios. De tal manera que el enojo de la mayoría de los mexicanos está plenamente justificado, y lo expresado en las redes sociales nos proporciona una idea básica de lo que posiblemente sucederá en este año electoral en México.

Por eso no creemos que alguien en su sano juicio refute esa realidad acreditada en hechos y sustentada en cifras oficiales, aunque se viva en el confort material, porque de lo contrario constituiría un autoengaño por simple interés o conveniencia.

¡Feliz año a todos nuestros amables lectores de EL DEBATE, deseándoles sea de plena salud biológica y espiritual!