Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

0 0

"Mi abuelita Adela..."

EL CUADRO

No sé si todos los niños en el mundo hayan tenido o tengan la oportunidad de experimentar lo que es tener múltiples abuelas, algo bizarro, casi prohibido o un poco mágico… Bueno, déjenme les digo que YO -así como el resto de mis primos- tuve UNA de más, una extra, un regalo, un comodín o mejor dicho un AS bajo la manga que nos dio la vida para ganar la jugada. Gozábamos de este hecho y nadie podía hacer nada al respecto. Tristemente desde ayer, me avisaron que de abuelitas ya nomás me queda una... Entre los feos sentimientos que nos invaden cuando alguien se nos va, rescaté muchísimas cosas bonitas, principalmente de mi memoria, de mi corazón, de mis emociones, todos firmados con su nombre… Escarbé en aquella cara viejita que siempre estaba sentada en la cocina sonriendo, siempre fresca, como recién bañada, echando piropos, llamándome "chaparrita", queriéndome servir más comida cuando yo lo que quería era servirle a ella y elevándome el autoestima porque siempre estaba "demasiado flaca". Recordé con simpatía y un poco de nostalgia lo suertuda que soy y lo divertida que era mi vida desde pequeña al ir llamándola "Abuelita", a tal grado que mis amigos se confundían y me alegaban que no era posible que yo tuviera una abuela de más, se enojaban así como si yo hubiera hecho trampa en la vida… Bastaba con que probaran sus famosos frijoles puercos y caían rendidos a sus pies, "mágicamente" se convertía en "su abuelita" también, pero era mía nomás. "Mi abuelita Dela" (tan floja que hasta la "A" me comía) una especie de ser humano de esos que ya no existen o al menos ya no se están dando, una mujeraza que formaba parte de mi existencia desde antes de que naciera, una incansable dama que fue pieza fundamental en la vida de todos mis tíos y fiel responsable de consentir a cada uno a su manera, un intachable ícono de mi familia presente en portarretratos desde hace más de 70 años que con cara de niña grande llevaba de la mano a una bebé, Blanca Margarita Félix, en una foto muy antigua que denotaba su cara de adolescente con la que se hace llamar "su nana". Esa nana que jamás se imaginó el camino tan largo que le esperaba a su lado, que se mantuvo con ella, del 0 al 100, que rápidamente evolucionó con nosotros, con los años, con el amor que nos teníamos y que finalmente se convirtió en MI ABUELITA, la tercera, el pilón, una compleja extensión de mi familia, un posible robo en despoblado a la suya, o simplemente una muestra inconmensurable de amor ya que siempre la compartieron con nosotros, claramente era suya, pero muy en el fondo era totalmente nuestra también, o así nos hizo sentir eternamente. ¡¡¡Gracias por estar en nuestras vidas desde bebés, desde niños, desde adolescentes hasta adultos, hasta viejos, hasta SIEMPRE!!!: