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Monólogos en el Congreso

NUESTRA OPINIÓN ESTATAL

Sin dejar de admitir que las comparecencias de los funcionarios del Poder Ejecutivo del Estado, ante el legislativo, resultan un sano ejercicio que en teoría deberían constituirse en actos de rendición de cuentas ante los diputados, evidentemente se constriñen a eventos políticos, huecos y sin ningún sentido práctico, al menos para las aspiraciones de los ciudadanos sinaloenses, que exigen respuestas efectivas ante los altos índices de criminalidad.

No es por supuesto ninguna novedad. Lo mismo fueron en el pasado priista, como lo son ahora en el "gobierno del cambio": simplemente escaparates de exhibición y cultos a la personalidad para los miembros del gabinete.

Por ejemplo, ayer, al presentarse el procurador general de Justicia del Estado, Marco Antonio Higuera, y del secretario de Seguridad Pública, Genaro García Castro, fue una comparecencia que, como la cosa del gavilán, "ni hedió, ni olió".

Lo que debió haber sido un procedimiento democrático en el que los responsables de las áreas que tienen el compromiso de resolver el problema de la inseguridad, tenían que responder a tanta manifiesta ineficacia, finalmente se convirtió en aburridos monólogos en los que los funcionarios hablaron, hablaron, hablaron, y no dijeron más que lo que les convino.

Habría que decir por otra parte, que los servidores públicos que se sientan de cara a los parlamentarios, son los menos responsables de que finalmente "las citas" en el Congreso se traduzcan en visitas de cortesía para decirles a los diputados lo que mejor les parezca.

En todo caso, a quien se tiene que cuestionar por sus blandengues posturas ante el Ejecutivo, es precisamente a los diputados que ya sea por temor a ofender al gobierno, ya por cuestiones de medro o tal vez, porque es la cultura del agachismo, se desdibujan ante el poder, convirtiéndose en unas simples "marionetas" para poner en tela de juicio la independencia que deberían ejercer para reclamar lo que es un clamor de la sociedad: parar a la delincuencia.