Opinión

Muchas familias desesperadas por carencias de medicamentos

Por  ROMPEOLAS .

Alguien miente. Son muchos los casos de familias desesperadas y afectadas por las carencias de medicamentos e insumos en los hospitales que EL DEBATE ha atendido y publicado. Desde lo más básico, como gasas, guantes, jeringas y cubrebocas, que en algunos nosocomios como el Hospital Pediátrico no tienen, y que los familiares de los pacientes nos denuncian porque a ellos les cuesta de su bolsillo. Entonces viene a Culiacán el director del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), Juan Antonio Ferrer Aguilar, a quien se le cuestiona sobre esta situación, pero muy tranquilamente desmiente esto porque, según él, en Sinaloa no hay desabasto de medicamentos porque el Gobierno del Estado ha recibido presupuesto para las compras emergentes, y cuando una solicitud de abastecimiento llega al Instituto, se atiende, y se entregan los insumos en un lapso de 24 a 48 horas; mientras que los componentes que requieren refrigeración llegan a la entidad en un tiempo de 72 horas. ¿Entonces por qué a los familiares de los pacientes les dicen que no hay y los obligan a comprar?, ¿alguien miente?, ¿quién oculta información? Pero mientras el director del Insabi recorría la obra del nuevo Hospital Pediátrico, los padres de familia exigían desde afuera de las vallas que impedían el acceso adonde se encontraba el funcionario federal el apoyo para la compra de medicinas, ya que diariamente gastan hasta 2 mil pesos. Es muy difícil la situación de estas familias, y si entre las autoridades se oculta la realidad y se mienten entre ellos, esto continuará. Basta con darse un recorrido por los hospitales para que se den cuenta de lo que realmente ocurre ahí, producto de una de las peores crisis en el sector de la salud que se recuerde.

Despidos. Muchos de los trabajadores que pertenecían al Seguro Popular se quedaron en la incertidumbre de la noche a la mañana, con la desaparición de esta dependencia y el nacimiento del Instituto de Salud para el Bienestar. Pero hay buenas noticias para algunos, aunque no para la mayoría, porque el personal médico será recontratado en el mes de marzo, una vez que se publiquen las reglas de operación. En el caso del personal administrativo, estos sí se quedarán desempleados, como ha sucedido con muchos programas federales que han desaparecidos en el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Sueldazos. El presidente municipal de Culiacán, Jesús Estrada Ferreiro, ha vuelto a ser el centro de las críticas por haberse autorizado un incremento salarial del 30 por ciento, que va en contra de la política de austeridad que promueve el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador. Es mucha la indignación que ha generado, sobre todo a quienes les ha negado un justo aumento salarial, como a los policías municipales, trabajadores sindicalizados del Ayuntamiento y viudas de policías. Una de esas críticas fue la coordinadora del Grupo Parlamentario de Morena y presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, Graciela Domínguez Nava, quien consideró que el alcalde debió haber mantenido su mismo sueldo, aunque quienes fueron los primeros en ir en contra de la austeridad fueron los diputados locales, que también se incrementaron sus percepciones, y ellos sí ganan más que el presidente López Obrador. Así las cosas con la cuarta transformación en Sinaloa.

Retroceso. El sector primario ha sido de los más golpeados por el cambio de políticas del Gobierno federal, porque los productores agrícolas, ganaderos, pesqueros y acuícolas han sido perjudicado con la reducción del presupuesto de programas y apoyos, y por decisión de las autoridades federales, que han afectado la rentabilidad de los sectores, que se sienten olvidados, porque se ha privilegiado a los estados del sur del país. Los nuevos programas están mal enfocados y quedaron fuera de los beneficios los sinaloenses, que por segundo año consecutivo han sido perjudicados.

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