Opinión

Nervios y continuidad

Por: Teresa Guerra

¡Feliz Navidad a todos nuestros lectores!

NERVIOSISMO EN NAVIDAD. Tal como se esperaba, y para no amargarles estos días de fiestas decembrinas, el CEN del PRI pospuso para la primera semana de enero la publicación de la convocatoria para elegir a los precandidatos al Senado y diputados federales. Aún cuando ya se perfilan y se manejan nombres de algunos, puede haber sorpresas, porque como dicen en la política, “del plato a la boca se cae la sopa”, o más bien, se les caen las candidaturas. Casos ya ha habido de quienes se sienten seguros y amarrados en sus postulaciones y de último minuto hay cambio de “línea” y terminan desplazando a quienes ya festinaban su designación. Hay historias de precandidatos a gobernador que se fueron a dormir con la satisfacción de saberse bendecidos por el “dedazo” tricolor y al despertar se enteran que siempre no fueron los beneficiarios de la imposición. Así que nadie está seguro hasta que se registra, y ni así. ¿O no?
Por lo pronto, se habla de que habrá cambios en el gabinete de Quirino Ordaz, toda vez que al menos dos de sus secretarios irán a la contienda en calidad de precandidatos a legisladores del PRI. ¿Será?
Y aunque buscan la Senaduría varios, por aquello de que de llegar el cargo dura 6 años, lo más seguro es que terminen de diputados, locales o federales, y que varios de los alcaldes se postulen buscando la reelección. Según los trascendidos.

SIN CAMBIOS. En el PRD no aprenden la lección, es un partido venido a menos, cada día tiene menos seguidores y expectativas de votación, porque cientos de sus integrantes han migrado a Morena; de hecho, el partido de López Obrador es un brazo (o un cuerpo completo) de origen perredista y ha crecido más que el partido del sol azteca, que los engendró. Sin embargo, a pesar de las grandes mermas que ha tenido el PRD, siguen igual de cerrados y con prácticas de control de sectas. Audómar Ahumada en Sinaloa será su dirigente, ya lo era atrás de Claudia Morales, que pertenece a su mismo grupo, pero, ahora sin relevo generacional, Audómar asume formalmente la dirigencia. No abren el partido a nuevos rostros ni liderazgos, son los mismos de siempre, con las prácticas políticas que privilegian el control de grupos, por ello cada día están  más solitarios en el partido del sol azteca. ¿O no?

SIN GRANDES DIFERENCIAS. Tampoco en Morena “cantan mal las rancheras” con sus practicas de definición de candidaturas. Con todo y el discurso crítico al régimen de López Obrador, a la hora de la selección de candidatos en Morena se comportan centralistas e impositivos. Cuando definieron que Jesús Estrada Ferreiro fuera su candidato a gobernador en 2016, para nada tomaron en cuenta a la militancia, tampoco ahora en la definición de sus candidatos. Lo de la tómbola y las encuestas, según para definir a quienes son postulados a cargos de elección, ni los militantes de Morena se lo creen, todo es centralizado y pasa por la opinión de López Obrador. No obstante, el candidato de Morena a la Presidencia de la República es, por mucho, quien encabeza las preferencias, porque la gente ya está cansada de los excesos y abuso de poder de los gobiernos del PRI, ya probó gobiernos del PAN y tampoco convencieron; así que ahora, según las encuestas, muchos votarán por Morena. Ojalá, de veras hicieran la diferencia. Al país y a los mexicanos nos urge ¿O no?