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Ni pan, ni circo

GUASAVE

Guasave.- Sigue en el aire la certeza de que él o los dueños de "Charros" de Jalisco accedan a prestar a Guasave ese equipo por la próxima temporada para que jueguen en esta plaza por un año más con los colores emblemáticos de los Algodoneros.

Puede ser finalmente que en una maniobra desesperada para que la mudanza de la tradicional escuadra no sea tan abrupta, el gobernador Mario López Valdez plantee una oferta tentadora, contante y sonante a los nuevos propietarios tapatíos y estos "cebados", al fin empresarios, la acepten.

Lo anterior parece ser la única alternativa viable para retrasar la inminente desaparición de Algodoneros, calculándose que prolongar la agonía del proceso de transferencia calmará los ánimos sociales que todo indica están muy caldeados.

Ya no se trata con la medida, dar gusto a los aficionados que son los menos, sino quitar la percepción de millares de villamelones guasavenses que el beisbol sólo lo entienden como un "show" para deleitarse con las bebidas espirituosas, las esculturales mujeres citadinas en pasarela, en tanto abajo a los deportistas que juegan, ni quien los "pele".

De hecho empiezan a surgir algunos indicios del endoso de culpas por la salida del equipo, al gobierno que parece haber perdido no sólo la capacidad de dar pan, sino que ahora tampoco la tienen para ofrecer circo al pueblo, dos elementos imprescindibles, (no tanto como el Pekuni por supuesto), en el ejercicio del poder.

Sin embargo no parece será tan fácil, con esa jugada, convencer a los guasavenses de ponerse la camiseta de los Charros y seguir disfrutando del espectáculo, acudiendo a las taquillas como si nada sucediera.

Al caer la tarde, quizá para los empresarios jaliscienses y las propias autoridades, en lo económico tenga un efecto contraproducente y el estadio luzca, si acaso el nuevo franquicitario permite que juegue este año, durante la temporada, más vacío que de costumbre, mientras que en lo político la gente no quedará contenta.

Hay indicativos muy claros, fuertes, incluso hasta groseros que circulan en las redes sociales que hablan de un abierto rechazo a la posibilidad de apoyar a un equipo que ya no es de Guasave, al que ya no lo percibirán como suyo, como buenos pueblerinos que somos, resistentes a las poses cosmopolitas.

Son actitudes, las cibernéticas que, si finalmente logran dejar por un año a "Algodoneros" con sombrero charro, reflejan la animosidad popular, la cual podría traducirse de plano en repudio, por una sencilla razón: los guasavenses no tendrán un sentido de pertenencia del equipo que bien que mal por 40 años había sobrevivido a toda clase de vicisitudes.

Son loables sin duda los esfuerzos que realiza el gobernador Mario López Valdez y los buenos oficios del alcalde Armando Leyson por que esta temporada Guasave no se quede sin beisbol profesional, aun cuando para ello se pretenda "tapar el vacío" con un equipo "hechizo", al que seguramente ya en el escenario no pocos le harán el "fuchi".

Empero sería preferible y creo los guasavenses aceptarían de mejor grado esperar la adquisición de una nueva franquicia por si acaso pudiera darse la anunciada expansión para la temporada 2015-2016.

Y si no, ¡hombre, que no pasa nada! Si el municipio no tiene beisbol por un año ya nos divertiremos en otra cosa.

Ya una vez por espacio de seis años no tuvimos cines; hoy no hay cárcel, los juzgados están por desaparecer y la vida sigue discurriendo sin mayores problemas. Es cierto, caminamos para atrás, pero ese es el México del PRI, eso es Sinaloa del PAN.