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Nora y el G-46

LOS MOCHIS

La regidora Nora Alicia Arellano Chávez planteó ayer la reinstalación de los empleados a los que no se les reconoció su sindicalización y que fueron despedidos por la anterior administración municipal panista. El pedido lo hizo en la sesión de Cabildo que se celebró ayer y a la que no se le dio una respuesta inmediata, pero que tendrá su procesamiento.

Arellano Chávez está en su derecho y es su papel hacer las solicitudes para erigirse en salvadora de los activistas del Partido Revolucionario Institucional en Ahome, ya que ella es la presidenta del instituto político.

Pero una cosa es eso, que tenga todo el derecho, y otra cosa es que tenga la razón y que se le conceda la petición de favorecer al G-46 en su totalidad.

Cabe precisar que el Ayuntamiento no debe de ser agencia de colocaciones ni mucho menos reducto de verdaderos "vividores y vividoras", que son expertos en crear conflictos y que se antoja que su verdadera tarea va a ser trabajo partidista, aprovechando su posición institucional.

¿Quién no conoce a Laura Elena Valdez?, entre otros de los 46 a quienes el entonces alcalde Esteban Valenzuela García, en la administración antepasada, los sindicalizó por ser priista y protegerlos de una posible acción de la administración panista de Zenén Xóchihua Enciso, lo que finalmente se dio.

Sin embargo, Valenzuela García lo hizo de manera torpe, al vapor, sin seguir los procedimientos, lo que quedó demostrado con el largo litigio legal que emprendieron para que se les reconociera su sindicalización y su reinstalación. El pleito lo perdieron a cuanta instancia legal recurrieron.

En ese sentido, el planteamiento de la líder del PRI no tiene lógica. Si bien es cierto que entre los 46 hay algunos rescatables, porque si bien es cierto son priistas, pero no dejan de ser padres de familia que necesitan trabajo y si hacen labor a favor del tricolor fuera de horario, lo hacen con respeto, sin crear encono ni división.

Es reprobable, de darse, que trabajadores jóvenes que no tienen partido y que es su primera oportunidad de trabajo vayan a ser despedidos para que entre gente priista que tendrá como objetivo utilizar las instituciones de manera facciosa a favor del tricolor para ganar las futuras elecciones. Sin embargo, cabe la posibilidad de que podría revertírseles. Por eso, el alcalde Arturo Duarte debe de pensarlo dos veces antes de tomar una decisión.