Opinión

Confiar es un asunto personal

CAMINOS

Por  Norma Campos

Necesitamos confiar en que podemos, necesitamos confiar en que los demás pueden, y necesitamos confiar en que hay algo superior a nosotros que también hará lo suyo. Pero esto de confiar no es un asunto fácil, porque creemos que para confiar debemos tener todas las condiciones que consideramos apropiadas. Y es entonces cuando cambiamos la confianza con el control. Queremos controlar todo, porque solo si el ambiente o los demás están controlados, entonces sucederán las cosas. Pero confiar es un asunto personal. Si yo estoy buscando hacer un cambio en mi vida, como modificar reacciones a ciertas circunstancias, lo primero que tengo que hacer es confiar en que podré hacerlo, y por supuesto hacerme consciente y trabajar para ello.

Pero si no confío, entonces se me dificultará lograrlo. Porque todo comienza con la creencia interna de que se puede o no se puede. Y como lo dice la famosa frase de Henry Ford, “Tanto si crees que puedes como si no, tienes razón”. No obstante, la confianza también es un asunto que, aun siendo personal, no dependió de nosotros en los primeros tiempos de la vida. La confianza es un valor, una virtud que ganamos o no ganamos en esa primera infancia, y dependió del grado de seguridad que percibimos en nuestro ambiente familiar, básicamente con la primera relación de nuestra vida: nuestra madre. Como seres humanos al nacer somos total y completamente dependientes de nuestra madre que, primero, nos sostuvo en su vientre, y después, deberá brindarnos la satisfacción de nuestras necesidades básicas como ser desvalido y dependiente. 

Pero dejar esto en la responsabilidad de nuestros padres no es constructivo. Esta es una poderosa forma de iniciar un cambio, actuar como si ya lo tuviéramos logrado:

Si yo no tuviera miedo, ¿qué haría?; si me sintiera más seguro, ¿cómo actuaría?; si pudiera confiar, ¿qué dejaría de hacer? Y entonces lo actúo, lo hago.

¿Qué es ese asunto o ese cambio en que ahora te cuesta confiar? ¿Qué estás controlando, en
lugar de confiar? ¿Y si sueltas el control? Si no tuvieras miedo de soltarlo, ¿qué harías? 

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