Opinión

Lenguaje y comunicación con los hijos

CAMINOS

Por  Norma Campos

La calidad de nuestras relaciones determina la armonía de nuestra vida. Porque todos estamos en relación, unos con otros, cada uno de nosotros con los demás y con todo.

La comunicación juega tan relevante papel que no solo es un elemento para fortalecer las relaciones, sino que también puede ser la causa de su rompimiento o su deterioro.

¿Cómo se incorpora la comunicación como elemento educativo? Lo podemos ver desde varias perspectivas. Una, educamos mediante la comunicación. La educación de los hijos no se da únicamente por lo que les decimos, sino mayormente por lo que hacemos. Nuestra forma de actuar, nuestras actitudes, lo valores que subyacen a nuestras acciones, educan. Todo eso llega al hijo y le comunica un mensaje, un mensaje no explícito pero a veces más poderoso de lo que decimos. Otra perspectiva para revisar la comunicación y que representa un factor de alto impacto en nuestra relación con los hijos es nuestro lenguaje. Cómo les hablamos, qué decimos, qué no decimos, cuenta mucho. Los padres necesitamos aprender a comunicarnos mejor, aprender a hablar con los hijos y, sobre todo con los adolescentes, aprender a callarnos también. Es bueno saber que en ocasiones que los chicos comentan algo con nosotros, sin preguntar directamente, lo único que desean es ser escuchados. Y para favorecer que ellos sigan hablando los papás necesitamos únicamente abrir el espacio con frases cortas, sin juicios ni consejos, para que lo sigan haciendo.

La tendencia de los padres a dar sermones, ordenar o aconsejar, es muy fuerte. Queremos explicar, dar razones, dar enseñanzas, pero para los hijos, en muchas ocasiones, eso está de sobra. Si queremos fortalecer la relación con ellos, necesitamos mejorar nuestras habilidades de comunicación. Esto siempre funciona.