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Obras mal planeadas

NUESTRA OPINIÓN CULIACÁN

Las primeras lluvias fuertes de la temporada han dejado en evidencia la mala calidad de las obras públicas que se han realizado en los últimos meses en Culiacán y Navolato, y para las cuales se han invertido cantidades millonarias de recursos del erario.

Infraestructura vial como la ampliación Rolando Arjona, conocida también como bulevar Mario López Valdez, la galería de arte Antonio López Sáenz y el tan promocionado malecón de Altata, son sólo algunos ejemplos de grandes trabajos pero mal planeados, para lo cual pensaron en todo menos en las lluvias.

Genera mucha molestia y decepción cómo grandes inversiones quedan bajo el agua, pero provoca mucha más indignación las explicaciones de las autoridades de planear, ejecutar y supervisar las obras, como José Luis Sevilla Suárez, secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del Estado, quien limita su declaración en "fue un error de planeación", pero ¿quién pagará por esos errores? por supuesto que el pueblo por medio de sus impuestos.

Hasta el momento ninguna autoridad ha tomado la decisión de castigar a esos funcionarios, como por ejemplo sanciones económicas; que los encargados de esas áreas paguen de su dinero las obras mal hechas, ya que está bajo su responsabilidad que todo salga como estaba planeado, tal y como lo hacen cuando se tratan de trabajos propios.

Pero al final nada pasará en esta administración estatal y esos "errores normales y de planeación" seguirán ocurriendo con otros grandes proyectos, donde se destinarán millones de recursos que provienen de los impuestos.

Si el Ejecutivo estatal no hace algo, los diputados locales pueden intervenir, aunque la actual Legislatura ha carecido de disposición para obligar a la rendición de cuentas, y en las comparecencias sostenidas con secretarios de estado, prácticamente se ha visto muy "light". Esta ocasión puede servirle para reivindicarse y revisar la plena aplicación del erario público, de lo contrario, hacer valer su autoridad para sancionar a los funcionarios que no hagan bien su trabajo.