Opinión

Observatorio meteorológico

Por: Marco Antonio Berrelleza

El 17 de marzo de 1890, el ingeniero Luis G. Orozco, director del Colegio Nacional Rosales, envía al gobernador ingeniero Mariano Martínez de Castro, quien se encontraba en el pueblo de Sinaloa, un telegrama en el que le informa que ese día había quedado establecido en la institución el Observatorio Meteorológico. A las tres de la tarde de ese día, Orozco recibe en Culiacán un telegrama del gobernador en el que le manifiesta haberse enterado con satisfacción. 

Por esos días el periódico oficial El Estado de Sinaloa comentó que “la mejora de que se trata demuestra que el Gobierno del Estado se empeña afanosamente por todos adelantos así morales como materiales. Casi no hay semana en que no se hable de una positiva mejora en esta capital o ya en algunos de los distritos foráneos; y todo esto revela, como decimos, el progreso creciente del Estado. A propósito de mejoras materiales, continúan los trabajos en el Palacio de Gobierno en las obras interiores y dependencias del mismo. Continúan también los necesarios para la instalación del reloj público. Se contrató ya la cantera destinada para el puente sobre el río de Tamazula y siguen los respectivos trabajos preparatorios, acopiándose los materiales necesarios. Todas estas obras están bajo la dirección del ingeniero Luis F. Molina. Hay grande escasez de albañiles y su falta será más notable cuando se dé todo el lleno a las obras”.