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Oceanografía: ¿engañaron al procurador?

ESTRICTAMENTE PERSONAL

El procurador general, Jesús Murillo Karam, está convencido –y así lo dijo públicamente el viernes pasado-, que el quebranto de Banamex por más de cinco mil millones de pesos fue realizado por empleados del banco y no por el principal accionista de la empresa petrolera, Amado Yáñez Osuna. Tan convencido está, que Yáñez Osuna se encuentra libre bajo fianza por un delito no grave que por desvío de 55 millones de pesos y con amplias posibilidades que nunca pise la cárcel. Lo que sorprende del procurador es que hable, en buena medida, a partir de las mentiras de Yáñez Osuna a la PGR.

Yáñez Osuna responsabilizó en sus declaraciones ministeriales a su socio Martín Díaz Álvarez, contra quien no hay aún orden de aprehensión, por presuntamente haber realizado directamente las negociaciones financieras con Banamex, entre las que están las del quebranto, y a Vicente Corta, socio del despacho multinacional White & Case, de quien dijo aprobó todo lo que se hizo. De lo que ellos manejaron, aseguró Yáñez Osuna, no estuvo enterado. En sus declaraciones ministeriales aseguró también que no conocía a Emilio Granja, ex director de la Unidad de Energía y Químicos, uno de los principales ejecutivos de Banamex presuntamente relacionado con el fraude.

El dueño de Oceanografía está escondiendo cosas a la PGR y encaminando a Murillo Karam a un pantano. El caso más evidente de las mentiras declaradas es sobre su relación con Granja. Yáñez Osuna declaró ante el ministerio público federal que jamás lo conoció. Granja lo desmintió. Afirmó que lo conoció junto a Díaz Álvarez en Pemex en 2011, en una reunión solicitada porque la paraestatal se negó a pagar unas facturas por irregularidades, y estuvo con él una vez más en 2012, cuando fue a Banamex para evitar que congelaran las cuentas de Oceanografía por las mismas razones.

En la batalla de dichos, hay un hecho. El 24 de diciembre, en su cuenta de Twitter, @AmadoAyanez, le escribió a @emiliogranja, la cuenta del ex ejecutivo de Banamex: "Los mejores deseos a ti y a tu familia". Ese mensaje en Twitter ya no existe en el historial –llamado timeline- de la red social, pero la PGR puede acceder a ese mensaje mediante el trabajo de la policía cibernética. Otra forma de tener acceso al mensaje es con una imagen del mismo tomada en su momento, como a esta columna, por ejemplo, se la proporcionaron.

Otra de las inconsistencias del propietario de Oceanografía es al responsabilizar de las irregularidades a Díaz Álvarez, de quien dijo siempre le mostró los respaldos para los créditos –facturas falsificadas de Pemex- "como legítimas, pues pasaban los filtros establecidos del contralor y del despacho jurídico corporativo. En todo momento consideré que las operaciones que se realizaban eran las correctas. Yo no intervenía en las negociaciones de los financiamientos ante los bancos". El despacho jurídico corporativo que mencionó Yáñez Osuna en su declaración fue White & Case, y el abogado era Corta.

Pero en una carta a esta columna, Corta lo desmintió tajantemente. "White & Case no tuvo involucramiento alguno (ni ninguno de sus socios, asociados o funcionarios) en la operación entre Oceanografía y Banamex, y por consiguiente, no participó en ninguna validación de estimaciones de factoraje para conseguir líneas de crédito con ese banco ni en ninguna otra actividad relacionada con este asunto. Incluso, White & Case tuvo conocimiento de esta operación hasta que se hizo pública a través de los medios de comunicación", precisó.

"No es práctica común que en la implementación de operaciones de factoraje o en la validación de las facturas en estas operaciones intervengan despachos jurídicos o se involucre a abogados, pues en su instrumentación intervienen exclusivamente el acreditado, el acreedor y la entidad que emite las facturas. Por lo general, los abogados sólo participan en el armado inicial de los documentos que regirán a dichas operaciones".

Las declaraciones de Yáñez Osuna han servido para inculpar y abrir otras líneas de investigación, pero como está emergiendo con datos, son cuestionables. La PGR no ha buscado encontrar toda la verdad, según se desprende del poco alcance de las preguntas en los interrogatorios, ni se han dado a la tarea de corroborar todo lo que dice. Por ejemplo, hasta donde se sabe, Corta no ha sido llamado a comparecer para que explique su papel en el caso, ni tampoco a las personas que identificó Granja en las dos reuniones donde estuvo con Yáñez Osuna, ni se incorporó el timeline de la cuenta de Twitter del empresario, donde revela familiaridad con el ex ejecutivo de Banamex.

Legalmente no puede determinarse aún, como afirma el procurador Murillo Karam, que el quebranto a Banamex sólo fue perpetrado por los ejecutivos de Banamex, donde no tiene nada que ver Yáñez Osuna. Pero lo que sí está claro cada vez es que el procurador no tiene toda la información, que la PGR no está realizando la investigación profunda sin miedo a llegar a donde sea, como se prometió, y que Yáñez Osuna probablemente esté mintiendo en declaraciones hechas bajo juramento, lo que constituiría, además, un nuevo delito.