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Oceanografía huele a Gil

ESTRICTAMENTE PERSONAL

La instrucción federal parece precisa. Todas las dependencias deben buscar qué hizo de irregular o ilegal Oceanografía en el sexenio pasado y denunciarla. El Seguro Social y el Infonavit ya documentaron cotizaciones falsas de sus trabajadores e incumplimientos en el pago de cuotas, lo que pone en entredicho a los exdirectores de esas instituciones en el gobierno de Felipe Calderón, Daniel Karam y Víctor Borrás. ¿Por qué no hicieron nada en su momento? La respuesta informal es qué sí lo detectaron, lo informaron a sus superiores, y no se hizo nada. Durante ocho años, ese fue el patrón gubernamental sobre Oceanografía: protegerla.

El primer documento que revela la protección institucional a Oceanografía es del 6 de octubre de 2005. Es un resumen ejecutivo del Órgano Interno de Control del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext). Este informe ha sido referido muchas veces en la prensa por haber utilizado esa empresa el mismo método de entrega de facturas falsas para garantizar créditos, como sucedió con Banamex, cuyo corporativo Citi la denunció por un presunto fraude de casi 400 millones de dólares, que es lo que ha detonado el escándalo. Pero es mucho más que eso: define claramente un delito federal y esboza el tamaño del blindaje gubernamental.

Dice textualmente: "Bancomext otorgó recursos a la empresa Oceanografía, SA de CV por un total de US. Dls. 25'695,979.74 y $30'306,389.33, con 5 facturas por servicios prestados a Pemex Exploración y Producción, que no fueron reconocidas por el organismo, mismas que representan la garantía y fuente de pago del crédito.

"Derivado de lo anterior, los días 13 y 14 de septiembre de 2005 se visitaron las oficinas de Pemex en Villahermosa, Tab., y Ciudad del Carmen, Camp., con la finalidad de verificar la autenticidad de las facturas, detectándose que en ambos casos el sello de recibido por parte de Pemex… fue alterado, y en el caso del Módulo No. 2 de la Ventanilla Única en Ciudad del Carmen, el sello es parecido al utilizado por dicho módulo hasta el 28 de junio…

"Adicionalmente, se comprobó que en este caso no se cuenta con la documentación soporte necesaria, que acredite que se esté realizando el direccionamiento de pago por parte del cliente final y en 5 casos por un monto de US. Dls. 3.2 millones y en 5 casos por un monto de $18.9 millones, que determinó que la acreditada Oceanografía, SA de CV, fue quien realizó el pago de las disposiciones efectuadas, según el comprobante emitido por el banco receptor del pago".

Estos tres párrafos refieren una irregularidad y un delito. La primera es que en este tipo de operaciones el pago del crédito no lo hace la empresa al banco, sino que tendría que haber sido Pemex, lo que no fue así. El delito es más claro: las facturas eran falsas. El resumen ejecutivo fue enviado al entonces director de Bancomext, Héctor Reyes Retana; con copia a Julio César Méndez Rubio, director adjunto de Crédito; Sergio Forte Gómez, director general adjunto de Promoción de Negocios; y Rafael Aguayo Méndez, director general adjunto de Administración y Operación. Los cuatro estaban enterados del fraude cometido y los cuatro se callaron.

Reyes Retana, que previamente fue vicepresidente de la Asociación Mexicana de Bancos, fue nombrado en Bancomext por el entonces secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, quien igualmente llevó a Méndez Rubio, quien hasta su designación era secretario ejecutivo del Instituto para la Protección del Ahorro Bancario. Méndez Rubio fue quien contrató a Forte Gómez, quien era su director adjunto. Actualmente Reyes Retana es consejero propietario independiente en Banorte y Méndez Rubio es consejero suplente independiente en la misma institución que preside Guillermo Ortiz.

Todos ellos son funcionarios financieros con experiencia y prestigio, lo que en su campo son Karam y Borrás. Pero ninguno hizo nada contra Oceanografía. A unos no los dejaron y otros prefirieron cerrar los ojos. El resumen ejecutivo del Órgano Interno de Control en Bancomext tendría que haberlo tomado la PGR para iniciar la averiguación penal en contra de la empresa. Las irregularidades en el Seguro Social e Infonavit, también. ¿Por qué no sucedió? Ahí están todos ellos para que la PGR, en su investigación actual sobre Oceanografía, les pregunte. La empresa de Amado Yáñez Osuna y de Mario Díaz, el sobrino del exsecretario Gil, logró sus principales contratos en Pemex durante ese mismo periodo de ocho años, el túnel oscuro de los gobiernos del PAN.