Ahora puedes personalizar la edición que más se ajusta a tus preferencias.

Nuevo
Opinión

Ocupación infantil

NUESTRA OPINIÓN ESTATAL
Avatar del

Por: Redacción

En 2011 Sinaloa registraba un 12.5 por ciento de la población infantil con actividad laboral, mientras que en 2013 la cifra bajó tres puntos, que ubicó a la entidad en un 9.5 por ciento.

Aun cuando se logró una reducción de menores realizando alguna actividad laboral, Sinaloa se ubicó en el 2013 entre las 16 entidades por arriba de la media nacional que emplean a menores entre los 5 y 17 años, de acuerdo a datos revelados en una encuesta que realizó el Módulo del Trabajo Infantil (MTI) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El estudio dio a conocer que en el cuarto trimestre de 2013 en México había 29.3 millones de niños, niñas y adolescentes de 5 a 17 años, de los cuales 2.5 millones realizaban alguna actividad laboral. La agricultura es el trabajo que más realizan los niños y niñas de México, seguido del comercio, servicios, industria manufacturera y la construcción.

Por grupos de edad, del total de los niños, niñas y adolescentes ocupados, 746 mil tienen entre 5 y 13 años de edad y 1.8 millones de 14 a 17 años. La encuesta realizada en 53 mil 944 viviendas arrojó además que de cada 100 hogares con población infantil 13 tienen a menores desempeñando alguna actividad.

Con el convenio que signó el gobierno de Mario López Valdez a finales de 2013 con la Organización Internacional del Trabajo, que le dio a Sinaloa la distinción como la primera entidad en desincorporar el trabajo infantil, se crearon buenas expectativas, pero la realidad en los campos agrícolas y en las calles dicen lo contrario, toda vez que es común ver a menores desempeñando una actividad laboral aún con los riesgos que esto conlleva. Y lo más delicado es que la mayoría de los menores que trabajan en la vía pública no estudia y algunos caen en el consumo de drogas o son convencidos para delinquir y terminan, al paso de los años, tras las rejas, lo que hace urgente retomar el tema y encausar a los menores por el camino correcto para que, al final de cuentas, sean gente preparada que contribuyan al desarrollo de México.