Opinión

Ojo indiscreto

La caja de Pandora del IMSS

Por  Tomás Chávez

La renuncia de Germán Martínez a la dirección general del Seguro Social destapó la caja de Pandora en que se encuentran no nada más el instituto, sino todo el sector salud, afectado por la corrupción y el abandono ancestral, así como las dificultares que enfrentará el gobierno de Andrés Manuel López Obrador para llevarlo a los niveles de países del primer mundo, como ofrece.

En su carta de despedida, Germán denunció que fue hostigado por prácticas neoliberales desde la Secretaría de Hacienda, que chocan con los principios de la cuarta transformación, pero de inmediato vino el contraataque de los amlover y de Zoé Robledo, el nuevo director, que reconocen que faltan medicinas, pero que primero hay que limpiar la casa y que por eso echaron para afuera a los delegados estatales del IMSS.

También recortaron a funcionarios de alto nivel que constituían la burocracia dorada con sueldos exorbitantes, pero lo peor de todo es que en muchas delegaciones se hacían compras a precios inflados de hasta 2 mil 200 pesos para una medicina que costaba 40 pesos, o de pastillas para la diabetes que costaba 20 pesos y la compraban a 220 pesos.

El mismo AMLO salió a aclarar que la intención es rescatar al sector salud, que la gran mayoría de los hospitales y centros de salud están administrados por los gobiernos estatales y que ahí es donde impera la corrupción y la ineficiencia con la contratación de personal, medicinas y contratos. Que hay que terminar las decenas de obras inconclusas y evitar que se repitan acciones criminales como la del exgobernador de Veracruz Javier Duarte, que administraba agua destilada a los niños con cáncer.

Los retos que enfrenta el gobierno son muy grandes, desde décadas se forman largas filas de pacientes en el Seguro Social y en los hospitales para recibir atención, y se multiplican las quejas por la escasez de medicinas. El IMSS cuenta con 50 millones de pacientes, y pronto los derechohabientes que se jubilen ya no recibirán pensiones y se requieren millonarias inversiones para rescatarlo, igual que a todo el sector salud, pero antes tiene que dejar de ser de ser el botín de los que lo administran.

Popurrí. Se dejaron venir ayer la regidora Rosa María Martínez y Daniel Valdez “El Musa”, dirigente del PAS en El Fuerte, a denunciar que el municipio se encuentra en el abandono, con los incendios de los basurones de la cabecera municipal y San Blas, sin que nadie le entre a apagarlos, mientras la presidenta Nubia Ramos y sus comadres dilapidan dinero público en su paseo por Italia. Llaman al gobernador Quirino Ordaz a que intervenga en el municipio y se reinicien obras de pavimentación de calles que se encuentran abandonadas, así como la del estadio de San Blas, y adelantan que emprenderán acciones legales al margen del Cabildo, porque en este los priistas son mayoría e incondicionales de Nubia.

CONTRAS. Analistas dicen que los promotores del partido de Elba Esther hacen cuentas alegres, porque en sus mejores momentos, y con todos los recursos del SNTE, apenas lograban una votación del 4 por ciento, ahora en decadencia es difícil que levanten vuelo.