Opinión

Ojo indiscreto

Daño colateral

Por  Tomás Chávez

Los secretarios de Seguridad, Alfonso Durazo, y de la Sedena, el general Luis Crescencio Sandoval, se dejaron venir ayer a Culiacán a dar la cara y explicar las causas y las consecuencias de las balaceras que se suscitaron antier en Culiacán y que para que finalizaran se tuvo que dejar libre a Ovidio Guzmán, hijo del capo Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, con el aval del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Esto para evitar mayores daños colaterales, “para salvar vidas humanas”, de por sí el operativo ya había resultado demasiado costoso, ya que según el parte oficial: 8 personas perdieron la vida, ningún civil inocente por fortuna, se escaparon 51 reos del penal de Aguaruto, se perpetraron 19 bloqueos a vialidades, 42 vehículos despojados y 9 de ellos incendiados. Culiacán semejaba un paisaje de las guerras de Afganistán o Siria.

Resulta que al final nadie de los altos mandos de la seguridad nacional sabía del operativo, ni el comandante supremo Andrés Manuel, ni el secretario de la Defensa, Crescencio Sandoval, ni el de Seguridad, Alfonso Durazo. Fue un comando que actúa en forma autónoma y de seguro, como es costumbre, capitaneado por agentes de la DEA estadounidense, que para caer de sorpresa no avisan ni siquiera a los jefes locales del Ejército, menos a las corporaciones policiacas. Lo querían extraditar a Estados Unidos.

En esta forma se detuvo aquí en Los Mochis a “El Chapo” Guzmán. Era evidente que agentes extranjeros eran los que daban las órdenes a los militares, y ahora el operativo falló porque las fuerzas de seguridad no estaban preparadas para blindar la ciudad de Culiacán, pero además nadie esperaba la enorme capacidad de movilización, la estrategia militarizada y la peligrosidad del armamento que poseían los sicarios del cártel de Sinaloa.

Desde el gobierno federal se asegura que, de seguir el conflicto, al caer la noche los delincuentes se iban a mover y actuar con mayor impunidad, las balaceras no terminarían aún y el daño colateral a la población civil hubiera sido incalculable. Los críticos de la Cuarta Transformación aseguran que se evidenció un gobierno fallido y temeroso, que a la larga las consecuencias de haber liberado a uno de los capos más peligrosos causarán mayor derramamiento de sangre. El tiempo dirá quién tiene la razón, la gente de Culiacán tiene la palabra.

Popurrí. Aquí en Los Mochis, el secretario del Ayuntamiento, Juan Francisco Fierro, salió ayer a decir que la ciudad estaba en calma, la seguridad ciudadana está garantizada, aseguró… Mientras el presidente de Coparmex, Jorge López, exigió que se debe actuar con mesura e inteligencia para hacer cumplir las leyes mexicanas. “Los sinaloenses merecemos vivir en paz”, sentencia.

HUMANOS. El presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, José Carlos Álvarez, conminó a las autoridades a que proporcionen información oportuna de los enfrentamientos en Culiacán antier por la tarde, y que de inmediato ejecuten acciones para restablecer el orden y la seguridad pública para los sinaloenses.

CRÍTICA. Como nunca circulan memes a favor y en contra de AMLO y de Alfonso Durazo.