Opinión

Olor a caño

GUASAVE

Por: Francisco Castro

El olor a 'caño' que desafortunadamente se respira en bastantes sectores de la ciudad amenaza en convertirse en un serio de problema de salud pública, pues es notorio que a la fecha los esfuerzos de la Jumapag, si es que existen, no se notan por ningún lado, pues los brotes de aguas negras se han extendido a casi todo el casco urbano y no existe casi ninguna actividad en la que los fétidos olores lleguen a la nariz de la ciudadanía.

Autoridades de Salud Municipal ya reconocieron por enésima vez que las aguas del drenaje que brotan por muchas alcantarillas ubicadas en céntricos cruceros, muchas de ellas frente a negocios expendedores de comida, deben obligar a la Secretaría de Salud a poner cartas en el asunto, pues de continuar apáticos como hasta ahora, no tardará en surgir un nuevo brote pero de diarreas, pues es común ver gente comiendo en taquerías frente a este tipo de lagunas pestilentes.

Por otro lado, es un hecho que los trabajos que realiza el personal de la Junta de Agua Potable para tratar de corregir las incontables fugas del drenaje han sido hasta hoy insuficientes, pues en vez de frenar el problema parece que están perforando la tubería, pues cada vez son más los derrames y mayores las molestias.

La ciudadanía ya no soporta el problema, pero tampoco sabe a quién recurrir, pues reconocen estar hartos de los reportes ante la autoridad y no ver una solución de fondo al problema.

Ciertamente se trata de un problema que se dejó crecer a lo largo de los últimos años y quizá las redes de la tubería estén derrocadas, pero lo que sí es un hecho es que los sistema de malacate tan efectivos para la limpieza de las tuberías no se volvieron a ver en funcionamiento desde el año pasado en que el ex gerente de la Junta de Agua, Emilio Menchaca, relevó a Sergio Bojórquez, ambos por cierto metidos en serios líos por sus manejos en la paramunicipal.