Opinión

Omisión o negligencia

GUASAVE

Por: Redacción

El paso del huracán Odile y su remanente en lluvias puso en evidencia el riesgo que representan los drenes y canales asolvados que provocaron problemas de inundaciones en al menos seis poblados en el municipio.

Los desbordamientos obligaron a cientos de familias a evacuar sus hogares en los poblados, pero habría que cuestionar hasta donde hay omisión de las propias autoridades.

Y es que no es nuevo y cada año los propios habitantes del medio rural demandan la atención del Ayuntamiento y de la Conagua para la limpieza de los drenes y de los canales, pero los funcionarios no atienden este reclamo.

Está por ejemplo el caso del dren San Carlos en La Entrada Vieja que tiene 10 años sin desasolvarse, por lo que se desbordó afectando el patrimonio de las familias.

Ayer el presidente municipal Armando Leyson Castro informó que ya enviaron brigadas de ayuda a través del DIF y que buscarán que a Guasave lo tomen en cuenta en una declaratoria como zona de desastre, pero esto no es suficiente para atacar los riesgos.

Al tratarse de un problema que por el mismo cambio climático puede ser más recurrente, lo importante sería que los tres niveles de gobierno hicieran primero una evaluación de la red hidráulica y consiguieran los recursos para aumentar la capacidad de conducción del agua.

En el caso de Boca del Río cuyos habitantes también tuvieron que salir de sus casas, el problema incluso es más complicado pues se tiene que hacer un proyecto que pueda evitar la destrucción total de la playa.

Ante el peligro que las inundaciones representan el Ayuntamiento al menos debería gestionar presupuesto y aplicar medidas preventivas pero desde la raíz del problema.