Opinión

Ni prevención ni castigo

SINALOA

Por  Opinión Estatal

Los delitos, como robos a casa habitación, a comercio y los asaltos con y sin violencia, son un verdadero dolor de cabeza para la ciudadanía. Por eso mucha gente ha modificado sus hábitos de convivencia, incluso de no visitar ciertas zonas a horas del día que en el imaginario común son peligrosas.

El problema es que hay colonias donde la hora no importa. Hay ladrones que simplemente tienen como “oficio” precisamente el robo. Por eso es que vemos tantas fotos de sospechosos de atracos en las tiendas o en los bancos. 

Precisamente, hace un par de días, en Mazatlán, asaltaron una sucursal bancaria en la avenida Ejército Mexicano, en hora pico y en una de las zonas más congestionadas de tráfico del puerto.

Había clientes dentro, y a los delincuentes no les importó. No hubo una respuesta eficaz de la autoridad en este, como casi no lo hay en ninguno.

Si bien la violencia de alto impacto ha ido a la baja, los asaltos a mano armada son cosa de todos los días; y hay personas que por su oficio están más expuestas. Un ejemplo son los choferes del transporte urbano, que entran indefensos a colonias peligrosas y con dinero del pasaje.

No se puede poner un policía a cada camión urbano ni a cada ciudadano. Pero la incapacidad de las autoridades para prevenir y castigar a los delincuentes es un gran incentivo para que nos sigan asaltando y, como en el caso del chofer de antier, asesinando. ¿Hasta cuándo se verá una estrategia contra esta inseguridad? ¿Qué más esperan que suceda?